Éticas animales antiguas y modernas. Patrick Llored en la UNAM

Gracias al Programa Universitario de Bioética y a la Facultad de Filosofía y Letras de la UNAM se ha organizado el presente seminario titulado “Éticas animales antiguas y modernas. Comparar lo incomparable” que imparte el profesor investigador Patrick Llored (Universitè Jean Moulin Lyon III) del cual trataremos en esta y en siguientes entradas de compartir brevemente algunas de las ideas discutidas. 

  
En la primera sesión del día de hoy, el Dr. Patrick Lloed se centró en tres conceptos claves para entender la ética animal antigua, antropomorfismo, antropocentrismo y logocentrismo. Aclaró también que el término “ética animal” es realmente algo moderno, pero que en la antigüedad hay elementos importantes que debemos reconsiderar a la luz de la preocupación moderna por lo animal. En el interés por el animal están presentes elementos políticos, teológicos y morales.

Para iniciar el seminario, recordó que si en occidente se habla de un olvido del ser, también es un patente un olvido del animal, “en tanto viviente, que debe llamar a la consideración de la comunidad de los humanos”; recordó el importante y paradigmático trabajo de Empédocles de Agrigento, “auténtico inventor de la ética animal”, su trabajo parte no de una metempsicosis sino de una preocupación por la dignificación de los animales vivientes, de desarrollar un saber moral del animal en tanto que ser respetable.

Lo que compartimos con los animales de acuerdo a Empédocles es el principio vital αἰών “aion”, que se encuentra siempre presente, forma parte de la vida y participa del orden mismo de los elementos, principio vital que participa de los elementos compuestos que constituyéndose ganan la vida (zoe); es una vida transitoria que nace del amor (philotes, Φιλότης) que está en lucha con la fuerza antagónica del odio (neikos, Νεῖκος) “el viviente es aquello que resiste al odio y a la disociación sinónimo de muerte”.

Empédocles distingue también entre la muerte natural y la voluntaria, y no duda de calificar como “alelofagia” (canibalismo) al consumo del animal, esta segunda muerte como violencia deseada debe de ser evitada de toda relación animal. De humano debe actuar con el fin de que este principio adquiera prioridad frente a la disociación mortífera. Empédocles se vale de pensar una utopía donde el sacrificio animal como institución teológico-política no se encuentra presente y la diosa Cipris es soberana.

Desarrolla un pensamiento amor o philofrosyne. Señaló también que la consideración moral del animal no es suficiente, “hay que politizar al animal”, transformando nuestras instituciones políticas frente al animal, como ahora reinvindica Donaldson y Kymlicka en su texto Zoopolis. Estas preocupaciones –señala nuestro conferencista- han estado presentes  ya en la obra de Empédocles.

El segundo gran tema que trató el profesor visitante es el de la obra de Aristóteles, ¿cómo entender el pensamiento de uno de los más grandes filósofos y zoólogos? A quien –de acuerdo al profesor Patrick- se le ha atribuido injustamente un antropocentrismo que no resiste una lectura concienzuda de sus obras.

Realizó una crítica al logocentrismo –señalando que su interpretación de Aristóteles puede ser subversiva-, habló sobre la comunidad natural, como la unidad y armonía necesaria que busca la afinidad entre humanos con los otros animales.

¿Qué significa tener un alma para Aristóteles? Todo ser natural necesita nutrición y crecimiento, como las plantas en un primer nivel, en un segundo nivel es tener sensación, tener locomoción, poder moverse, el alma esta en un cuerpo natural que tiene en sí mismo el principio de movimiento y de su detenimiento. Otro nivel sería el de tener un pensamiento, un saber de si mismo y de los otros en el mundo.

Para Aristóteles es importante reconocer la continuidad del humano con los otros animales, pero considera que hay dos diferencias fundamentales: a) solo el hombre tiene logos y b) sin el logos no puede haber política.

¿Pueden los animales actuar? Pues la acción es un concepto político, pero que está encaminado hacia la felicidad accesible solo al humano, “yo creo que está equivocado” señala, la felicidad es una noción que se puede aplicar a los animales.  Lo que ya reconoce Aristóteles es que los animales pueden disfrutar de una vida placentera o padecer una dolorosa.

Puede parecer contradictorio que Aristóteles hable de los animales con el concepto de acracia o incontinencia y por otro lado les reserve una fronesis o saber prudencial. Aristóteles también a escrito de las características psicológicas de los animales, de su Ethos, de donde también viene la etología, “por analogía evoca la civilidad en los animales, el coraje, la ternura y el mal absoluto como la bestialidad”, es importante distinguir si la diferencia entre humanos y otros animales es cualitativa o cuantitativa en cuanto a la posesión del logos, pero nuevamente –señala Patrick- Aristóteles afirma las dos cosas. Sin embargo, al describir los estados mentales de los animales -considera nuestro ponente- que estos pueden devenir en políticos.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s