La virtud de la justicia

Retomando a la justicia como una virtud, Jean-Pierre Vernant sostenía que las virtudes se descubren a través de su discusión, la argumentación dialéctica y la búsqueda de definiciones; que no son de orden religioso ni de obediencia ritual. Así como, John Rawls mencionaba que “la justicia es la primera virtud de las instituciones sociales”.

La palabra griega dikê suele traducirse como Justicia, pero también se puede emplear con contextos no prescriptivos: como son y debería de ser. A diferencia del nomos que según los griegos era impuesto por Zeus a los hombres para comportarse con justicia entre ellos. Por su parte Heráclito define a la justicia como lo que debe ser.

justica-front-PT-1794Del Vechio menciona que la justicia, en sentido propio, es principio de coordinación entre seres subjetivos. Etimológicamente las palabras ius iustum iustitia derivarían de la raíz sánscrita ju (yu) que significa ligar, pero en modernas interpretaciones se vincula con el védico yós y el avéstico yaos que no tienen un significado bien definido, sino lo tienen en relación con un carácter religioso: una salvación, defensa contra el mal, purificación, todos referidos a la voluntad divina. En las fases más antiguas la justicia era concebida en el sentido genérico de correspondencia con el orden pre establecido de lo divino.

En De la monarquía Dante Alighieri mencionaba que “La justicia, considerada en su propia naturaleza, es una cierta rectitud o regla, que excluye la falsedad; en sí misma no soporta regateos ni añadidos, como la blancura considerada en abstracto”. Mientras que Séneca se refería a ella como la ley es la regla de lo justo y de lo injusto.

Como atributo de la divinidad podemos observar que la justicia se fue consolidando en el transcurso del tiempo y no sólo eso, sino que se ha ido delineando como criterio de correlación entre varios sujetos. Bajo la concepción monoteísta y ética del universo donde la justicia es atribuida a la divinidad isma para denotar la infalible proporción y la armonía intrínseca de sus actos de voluntad. Ello encuentra su sustento en varios apartados de la biblia no sólo en el Antiguo Testamento, sino también en el nuevo, entre ellos: “Él es la roca, cuya obra es perfecta, porque todos sus caminos son de rectitud; Dios de verdad y sin ninguna iniquidad en él; Es justo y recto Deuteronomio 32:4; “Dios es juez justo” Salmos 7:11; “Justo eres tú oh Jehová y rectos tus juicios” Salmos 119:137; y “Tu justicia es justicia eterna, y tu ley la verdad” Salmos 119:142.

Hay autores a favor y otros en contra de atribuirle a Dios una justicia perfecta y absoluta que no comporta ni prevé obligaciones. La noción aristotélica de alteridad atribuye ante todo a Dios una justicia en sentido genérico. Suárez sostenía que las formas racionales de justicia pueden aplicarse a la teología conservando ciertas diferencias entre la justicia divina y la justicia humana. En lo concerniente a los hombres la práctica de la justicia consiste en la observancia de la voluntad divina.

La justicia como virtud universal, como forma deóntica o forma ética se encuentra en el sistema platónico. Platón en La República dice: Qué es lo justo –repuso él- dar a cada uno lo que se le debe. Con ello repone la esencia de la justicia en la actuación del propio deber, por lo tanto la justicia se entiende como la virtud que rige y armoniza tanto el obrar de los particulares, cuanto el de las multitudes congregadas.

Estobeo consideraba a la justicia como la madre y nodriza de las demás virtudes y la define “como la armonía y la paz de toda el alma” porque sin ella a nadie se le permite ser moderado, ni fuerte, ni prudente, ella es entera con el orden, su fuerza se manifiesta y lo conserva todo consiguiendo concordia y armonía.

Por último podemos observar a la justicia en sentido propio o jurídico, para la escuela griega denominada itálica la justicia es la igualdad de correspondencia entre términos contrapuestos, la justicia consiste esencialmente en el contracambio o compensación. Parte de Aristóteles y no observando una mera correspondencia material, sino de valores. De la justicia pueden derivarse o dividirse en:

  1. Distributiva, repartición de honores y de bienes persigue cada uno de los asociados para que reciba una porción adecuada a su mérito;
  2. Igualadora, correctiva o sinalagmática, es reguladora de relaciones. Ninguna de las partes recibirá de más ni de menos, como punto intermedio entre el daño y la ventaja;
  3. Conmutativa, se presenta cuando la justicia igualadora se encuentra bajo relaciones de cambio de cierta medida; y
  4. Judicial, cuando tiende a hacer prevalecer una medida en caso de controversias con intervención del juez.

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