Las cinco caras de la opresión de Iris Marion Young

imagesPor Laura Erika González Pizaña

Se encuentra contenido en la obra “La justicia y la política de la diferencia” Iris Marion Young sostiene que debe plantearse el concepto de justicia, no solo como distribución sino uno que refiera a las condiciones institucionales necesarias para el desarrollo y ejercicio de las capacidades individuales de la comunicación colectiva y de la cooperación.

Encontrarán en el texto la diferencia entre opresión sistémica estructural y opresión consciente o intencional, es decir, los distintos grupos sobre los cuales puede ejercerse la opresión tienen en común que todos ellos sufren alguna limitación en sus facultades para desarrollar y ejercer sus capacidades y expresar sus necesidades, pensamientos y sentimientos. La diferencia es que no lo experimentan e la misma medida o modo.

Por ello afirma la autora que no existe un grupo cuya opresión es más fundamental o más grave, entendiendo a la opresión en un sentido tradicional como “el ejercicio de la tiranía por un grupo dominante”, que también tiene puede ser utilizado para describir a los otros como algo ajeno que no puede ocurrir en nuestra sociedad, es decir, como el mal perpetrado por otros.

Es en las décadas de los 60 y 70 cuando los nuevos movimientos de izquierdas cambiaron el significado de opresión como aquel que designa las desventajas e injusticias que sufre alguna gente no porque un poder tiránico la coaccione, sino por las prácticas cotidianas de una bien intencionada sociedad liberal. Ello incluye a los impedimentos sistemáticos que sufren algunos grupos y que no necesariamente son resultado de las intenciones de un tirano. Al ser entendido de esa forma observamos que es estructural y no resultado de las elecciones políticas de unas pocas personas, aunque cambiarán las personas a cargo de administrar justicia la realidad no cambiaría del todo porque es la estructura la que se encuentra realizando la opresión.

En ese sentido, Marilyn Frye se refiere a ella como “una estructura cerrada de fuerzas y barreras que tienden a la movilización y reducción de un grupo o categoría de personas”. Esa injusticia estructural es también consecuencia de los estereotipos difundidos por los medios de comunicación, culturales y de los aspectos estructurales de las jerarquías burocráticas y los mecanismos de mercado. De tal forma que creando nuevas leyes o designando nuevos mandatarios la opresión estructural no desaparece porque es sistemáticamente reproducida en las más importantes instituciones económicas, políticas y culturales.

Michel Foucault menciona que el ejercicio del poder es el efecto de prácticas de educación, administración burocrática, producción y distribución de bienes de consumo, prácticas que a menudo son “tolerantes y humanas”. Las acciones diarias de los individuos contribuyen diariamente a mantener y reproducir la opresión, pero esas personas por lo general están haciendo su trabajo o viviendo su vida y no se conciben a sí mismas como agentes de opresión.

Hay que entender la diferencia entre grupo social, conjunto y asociación para poder entender porque se habla de grupo. Grupo social es una colectividad de gente, una clase específica con características específicas respecto de cómo las personas se entienden a sí mismas y entienden a los demás. Se diferencia de los demás a través de formas culturales, prácticas o modos de vida.

Conjunto es una clasificación cualquiera de personas con algún atributo. Aunque no sólo es que tengan en común algún atributo, sino que tengan un sentimiento de identidad con una cierta categoría social. Mientras que la asociación es una institución formalmente organizada, reconoce que los grupos se definen por prácticas y formas de asociación específicas. Para la asociación el individuo existe previamente al colectivo y es quien forma e integra los grupos.

Todo ello también nos lleva a observar la interseccionalidad que surge por varios aspectos como género, raza y clase. Donde la transgresión es utilizada para visibilizar lo que ocurre en la sociedad pero no siempre surge algo positivo de ella, nos encontramos en una sociedad donde todo se ve pero no se realizan acciones para cambiar el tejido moral hegemónico (retomando el término de Guillermo Núñez que ya planteamos en otra entrada). Las cinco formas de opresión que plantea la autora y que desarrolla en la lectura son:

  1. Explotación
  2. Marginación
  3. Carencia de poder
  4. Imperialismo cultural
  5. Violencia

Es un texto interesante para cuestionarnos sobre la opresión que existe en nuestra sociedad y cómo se distribuye la justicia. También encontrarán las críticas a los argumentos de la autora en otras lecturas que circulan en la red, pero me parece interesante como su crítica está centrada en la distribución de la justicia, cómo se normalizan las conductas y como cambia el lenguaje de ideología hegemónica a imperialismo cultural. Para terminar hacer hincapié en que todas las luchas son importantes ninguna es más fundamental o más grave que otra porque cada una expresa sus necesidades y están relacionadas, tenemos como mismo fin el crear una sociedad más justa a través de un cambio efectivo; una sociedad que atienda y tome en cuenta aspectos como género, raza y clase como algo de la mano y no por separado.

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