Adopción Internacional

Por Jovana Hernández Cruz

Los casos de infertilidad y esterilidad han ido en aumento entre las personas a causa de muchos factores como los cambios de la alimentación, es decir consumimos más productos industrializados sometidos a más químicos, cambios en el ambiente, contaminación en el aire, agua, etc. Por lo cual una de las opciones para subsanar el deseo de tener un hijo y además que un menor que carece de un hogar se le pueda brindar, sin dejar de lado la parte afectiva que es importante para todo ser humano, está la adopción.

adoption2.jpgLa práctica de la adopción se remonta a muchos años atrás, tantos que encontramos los antecedentes en el código de Hammurabi, regulando una relación muy estrecha entre el adoptante y adoptado, ya que era tratado como hijo consanguíneo. Con posterioridad con la llegada del Islam en el Corán, se prohíben los vínculos artificiales entre las familias, quedando así prohibida la adopción[1], no obstante donde realmente se tiene el principal antecedente es en el derecho romano la “adoptio. Después la institución subsistió en lagunas regiones de Europa, que poco a poco cayó en desuso, sin embargo tenía otra finalidad, la de sucesión del patrimonio y la conservación del nombre de la familia, por lo que se realizaba con personas mayores de edad, esta perspectiva se volvió a retomar en Francia con el Código de Napoleón, configurada como un contrato y solo se transmitía el nombre y había la posibilidad de nombrar como heredero al adoptado. Ya en la Primera Guerra Mundial se cambia la finalidad de acoger a los niños, que debido a las muertes, muchos infantes quedaron huérfanos, aquí ya se hacía por el interés de los menores.

En el siglo XX se tiene la primera norma de derecho internacional privado español, inspirada en la Convención de la Haya de 1965, sobre la competencia de autoridades, ley aplicable y de reconocimiento de la decisiones en materia de adopción. En especial en nuestro país en las culturas prehispánicas no se tiene dato alguno que tuvieran contemplada esta situación en su normatividad, y realmente se trae en la colonia por los españoles, empero su práctica era poco frecuente. Hoy en día nuestro derecho tiene esta institución permitida y regulada, y su finalidad es brindar un hogar a un niño que carece de este, aunque realmente es difícil llevar a cabo este proceso por el sin número de restricciones y requisitos que piden para dar a un niño en adopción.

imagesComo resultado de un mundo globalizado también ha cambiado el derecho en materia familiar y concretamente en la adopción, Actualmente se contempla esta de forma internacional debido a que en países en vías de desarrollo por causa económicas se denota el abandono de menores, dejándolos en estado de vulnerabilidad y por otro lado los países desarrollados tienen un índice bajo de natalidad, de acuerdo con estadísticas de la Organización de Naciones Unidas, lugares donde hay una mejor planificación familiar y un alto nivel económico. Aunado a lo anterior están las causas derivadas de conflictos bélicos y desastres naturales. Igualmente de la flexibilidad en la regulación de la adopción en algunos países, donde no se procura que el infante se quede con su familia biológica o permanezca en su país natal, solo aplicando el principio “dar una familia al niño que no la tiene”.

En nuestra legislación se contempla la adopción internacional en el código civil federal en su artículo 410-E, el cual se refiere a la promovida por ciudadanos extranjeros y con residencia fuera del territorio nacional, con el objeto de incorporar a un menor a una familia, ya que éste no puede encontrar una familia en su país de origen. Esta adopción siempre tendrá un carácter de plena.

Sin embargo la adopción internacional es un caso en el que las personas generan un punto de contacto entre los diferentes países y sus derechos aplicables, y es aquí donde surge el conflicto de que derecho se va aplicar para llevar cabo y consolidar la adopción, que generalmente es aplicable el derecho del lugar donde resida el menor, pues este país es quien va a otorgar la adopción, además por acuerdo internacionales como la Convención de Interamericana sobre Conflicto de Leyes en materia de Adopción de Menores, ordenamiento que, principalmente aborda el tema de la protección y promoción de los derechos de los menores, lo señala en sus artículos 3 y 4.

international_adoption.jpgEn este mismo sentido otro tratado de carácter internacional es el Convenio de la Haya de 1993, que estipula que los Estados que fueran parte y se reconociera la adopción tenía la obligación de reglamentarla, atendiendo primordialmente al interés del menor. De la misma manera establece una cooperación internacional y procesal entre los países del lugar del niño y de los solicitantes a adoptar, ya que cada Estado verificará con antelación si tanto el menor como los futuros adoptantes son la mejor opción para el pequeño, además de la observancia de los requisitos requeridos para consolidar la adopción, sin embargo una de los aspectos más transcendentales es lo que sucede con los infantes después de que fue concedida la adopción, la vigilancia y protección de los niños en sus nuevas familias, ¿quién debe velar por el cuidado de las criaturas?, el país que de origen del menor o el país en donde va a residir con sus nuevos padres, para ello los adoptantes deben entregar un informe de todo lo relacionado con la situación del niño (este es un requisito indispensable), la forma y la periodicidad de los mismos va cambiando de acuerdo al país, porque hay Estados que solo debe realizarse por los primeros años posteriores a la adopción y otros que deben hacerse hasta la mayoría de edad del adoptado. En este momento cabe realizar algunos cuestionamientos ¿Qué tan obligatorio se vuelven estos informes, una vez que los infantes salen de su país de origen?, ¿Qué tanta autoridad tendrá el país de origen del niño, para poder verificar la condición en la que se encuentra el adoptado?, la respuesta a estas preguntas está en los convenios bilaterales de internacional privado, realizados por los diversos Estados, los cuales deben tener sumo cuidado, de lo contrario esta institución de la adopción se prestaría para la comisión de delitos, como el de trata de personas.

Fuentes consultadas:

González Martín, Nuria, Familia Internacional en México, Porrúa, 2009, México, pp. 309.

González Martín, Nuria, Adopción Internacional, IIJ, México, 2006, pp. 315.

[1] Algunos autores mencionan que no estaba prohibida, sino que no producía efectos jurídicos.

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