Proceso Legislativo

Por Blanca Barrios, Belen Hernández, José Cruz Palma, Patricia Rivermar y Alicia Roldán

La actual Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos (así como sus antecesoras), en la búsqueda de un adecuado ejercicio del poder y atendiendo a la idea de una división y especialización del trabajo, plantea como uno de los principios fundamentales el de la división de poderes.

Así en su artículo 49 establece:

Art. 49.- El Supremo Poder de la Federación se divide para su ejercicio en Legislativo, Ejecutivo y Judicial.

53defbf5b264aNo podrán reunirse dos o más de estos Poderes en una sola persona o corporación, ni depositarse el Legislativo en un individuo, salvo el caso de facultades extraordinarias al Ejecutivo de la Unión, conforme a lo dispuesto en el artículo 29. En ningún otro caso, salvo lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 131, se otorgarán facultades extraordinarias para legislar.

Cada uno de estos poderes tiene funciones distintas: el Poder Ejecutivo promulgará y ejecutará leyes que expida el Congreso; realizará distintos nombramientos como los de los Secretarios de Estado, de los embajadores y cónsules, de los oficiales del Ejército, Armada y Fuerza Aérea Nacionales, podrá realizar la declaración de guerra; dirigirá la política exterior; entre otras muchas funciones que la propia constitución y demás leyes secundarias le establezcan expresamente.

El Poder Judicial que para su ejercicio se depositará en la Suprema Corte de Justicia, el Tribunal Electoral, los Tribunales Colegiados y Unitarios de Circuito y en Juzgados de Distrito, cuyo objetivo principal es lograr una adecuada impartición de la justicia.

Por su parte el Poder Legislativo mexicano es el que se encarga de crear, modificar y actualizar las diversas normas generales y abstractas que regularán el sistema jurídico del país.

816042El Poder Legislativo mexicano, está materializado en la figura del Congreso de la Unión y es el órgano responsable, a través del proceso legislativo, de producir las normas legales que deben necesariamente expresar la voluntad del pueblo mexicano y que se constituyen, en razón de su origen y procedimiento de elaboración, en las normas primordiales del ordenamiento jurídico mexicano.

No obstante, siendo una tradición de derecho legislado nos preocupamos muy poco o nada en cómo hacemos las leyes. Es muy probable que en todas las facultades de Derecho de México se estudie el proceso legislativo de la misma manera, a través de ocho pasos, que varían en ocasiones:

  1. Iniciativa
  2. Discusión
  3. Aprobación
  4. Sanción
  5. Promulgación
  6. Publicación
  7. Inicio de vigencia

Para obtener un proceso legislativo con buenos resultados es trascendental estudiar lo que rodea al propio proceso, es decir sus antecedentes y consecuencias.

Cuando se habla de un proceso legislativo usualmente se comenzar por estudiarlo a partir de que alguna de las personas facultadas por el artículo 71 de la Constitución Política ha planteado su iniciativa.

Art. 71 El derecho de iniciar leyes o decretos compete:

  1.     Al Presidente de la República;
  2.    A los Diputados y Senadores al Congreso de la Unión;

III.   A las Legislaturas de los Estados; y

  1.   A los ciudadanos en un número equivalente, por lo menos, al cero punto trece por ciento de la lista nominal de electores, en los términos que señalen las leyes.

phpthumb_generated_thumbnailtrabajoSin embargo, ¿de dónde surge esa iniciativa de ley o decreto? En un país como México donde lo que parece motivar a los funcionarios públicos, en este caso a los integrantes del Poder Legislativo, no es el interés colectivo sino el propio y por lo mismo la promoción de su partido político (y en ocasiones ni eso). Lo que buscan es el proselitismo y la buena imagen de ellos y su partido, pareciera ser que esto es practicando cuando se hacen propuestas de leyes, las cuales en algunos casos se piensa ser que fueron promovidas sin tener un sustento social. Es decir que los diputados o senadores o quien presente su iniciativa de ley, lo hace únicamente para que el pueblo vea que “sí están trabajando”, sin importar si la ley es realmente necesaria en la sociedad o no.

Es por eso que antes de comenzar el proceso legislativo para la creación de una norma es menester tener un “proceso pre legislativo” en donde se analicen a fondo las necesidades e insuficiencias que existan en la sociedad mexicana y las iniciativas de leyes o decretos deben realizarse en base a esos resultados.

La satisfacción de las necesidades de la sociedad mexicana deben ser el objetivo principal de la norma jurídica a crear.

Más adelante, cuando ya se publicó la norma, se cree que es donde termina su proceso de creación, pero no es así. Al entrar en vigor una ley se deben estudiar las consecuencias y resultados ya sean positivos o negativos que la ley hubiere tenido. Se debe hacer un estudio de si las leyes que fueron creadas realmente sirvieron y cumplieron con el objetivo que tenían planteado. Lo cual en determinado momento se transforma en el proceso pre legislativo.

Un ejemplo de esto lo encontramos en el llamado nuevo reglamento de tránsito, que fue creado entre otros fines con el de reducir la contaminación de la Ciudad de México; sin embargo, se puede observar que esto ha tenido resultados adversos a los previstos. Es entonces donde el Legislativo deberá tomar medias para reformar el reglamento y alcanzar el objetivo principal de la creación de la norma.

Habría que observar si las leyes que se crearon siguen adecuándose a las necesidades con que la sociedad civil cuenta; sino hay que reformarlas. Recordando que el Poder Legislativo no debe ser un poder cuya única función sea la de crear un sinfín de normas; sino un Poder Legislativo que actualice el sistema a las condiciones sociales.

Uno de los problemas con el Poder Legislativo mexicano es que ha olvidado que su trabajo no es únicamente la creación de leyes, sino también la actualización de las ya establecidas. En México parecería que las leyes no son modificadas sino hasta que llega una norma posterior a abrogar una anterior, lo cual es un error porque hay normas que no tendrán siempre una posterior para que la abrogue o porque simplemente no es necesario una nueve ley, sino solo derogar determinados preceptos que ya están obsoletos.

El derecho se encuentra sujeto a los avances, cambios y modificaciones que la sociedad en donde es aplicado llegase a tener. En México, como sistema de derecho legislado, las leyes, normas preceptos y demás ordenamientos jurídicos deben pasar por el proceso legislativo correspondiente que las mismas normas han establecido, se deben identificar las necesidades que tiene la sociedad para así fijar el objetivo que quiere alcanzarse con la creación de una norma y ese debe ser el eje rector del proceso.

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s