Alternativas de Ciudad

 Por Brenda Nathalie Prado Sánchez

La importancia y la necesidad de mejorar nuestro hábitat más cercano, se da en nosotros por diversas razones. Desde lo que resulta agradable a la vista, como fachadas bien pintadas, hasta lo que afecta a nuestro organismo, como la contaminación atmosférica o de los suelos.

Es importante para quienes habitamos en espacios urbanos, el reconocer ciertas problemáticas que implica el vivir en la ciudad.

UnknownLas preocupaciones por la seguridad, el caos vial, las constantes contingencias ambientales que nos impiden realizar ejercicio al aire libre, son temas cotidianos a los cuales es difícil terminar de acostumbrarse, pero que están latentes e implican un esfuerzo colectivo.

Una alternativa de ciudad se presenta cuando los habitantes se organizan y los espacios recreativos se rehabilitan para fomentar una seguridad que se basa en el conocimiento mutuo y en la confianza que se genera a partir de la convivencia.

La crisis de comunidad y de seguridad que atravesamos es tal, que pocas veces podemos darnos el lujo de recorrer nuestras calles sin temor a algún tipo de agresión.

Como respuesta, personas que resisten al avance de esa neurosis, han intentado de manera espontánea, resistirse, abriendo espacios públicos, para fomentar la recreación aunque sea por unas pocas horas, en lugares que parecerían impensables, si uno decidiera ir por su cuenta.

207.jpgPuede consultarse el movimiento “Toma la ciudad” que, de forma creativa imparte talleres en las calles o pinta algún edificio abandonado.

No es la parte visual la parte más preocupante de la crisis urbana. La huella de carbono que generamos es bastante grande, y por desgracia, la restauración del ambiente no aparece como un punto a considerar dentro de las políticas actuales. Si bien se promueven alternativas “ecológicas”, talleres, centros donde regalan semillas, no es suficiente, y en algunos casos el efecto es incluso desfavorable. Un ejemplo es el “mega invernadero” que se efectuó en el Zócalo donde el material utilizado, al final fue desperdicio de plástico y plantas.

Los espacios verdes actúan a modo de pulmones de la ciudad y la región. Los ejemplos son numerosos: el tratamiento paisajístico del espacio público: en avenidas, bulevares, ejes ferroviarios, en los frentes acuáticos; en los espacios que rodean a escuelas, hospitales y establecimientos sanitarios; finalmente, los cementerios mismos a veces configuran verdaderos parques naturales. Desde esta visión ambiental las funciones atribuibles a los espacios libres y verdes son:

-Una función social: ofrecer espacios destinados al paseo, la contemplación, los juegos, el contacto con la naturaleza indispensable para el desarrollo de los niños y el equilibrio de los adultos.

– Una función en lo urbano y en el paisaje: producir un corte, una discontinuidad, en lo posible con masa vegetal, necesaria para la oxigenación de la masa edificada. Atenuar la heterogeneidad de las construcciones con los alineamientos forestales que ponen en valor el paisaje que permiten leer y comprender la organización de la ciudad.

– Una función ecológica: la vegetación juega un rol irremplazable en el vasto sistema de la ciudad; es hábitat de la fauna y actúa como reguladora del microclima urbano: fija el óxido de carbono y el polvo contenido en el aire, tiene un importante rol en la depuración microbiana y la regulación térmica y puede contribuir a la regulación hídrica , lo que se relaciona con la acumulación de agua por parte de la vegetación, y el suelo y con la posibilidad de la infiltración a través del sustrato hacia la napa de agua. (Los árboles disminuyen la velocidad del viento y pueden servir de pantalla sonora llegando a reducir los ruidos de 8 a 10 decibeles por metro de espesor, en el caso de una plantación de ciertos árboles perennes.)

photoEscudo_Ciudad_de_Mexico_Ciudad_Patrimonio_Xochimilco_HEADER.jpgAlgunos sectores de la población de grandes urbes, decidieron implementar espacios públicos para la creación de espacios verdes que a su vez sean centros de aprendizaje.

Tal es el caso de los huertos urbanos que, por su naturaleza, requieren de una red de colaboración y fomenta el desarrollo de nuevos conocimientos.

Este tipo de proyectos surgen como remedio a la escasez de bienes debido a la guerra, en Europa. En el caso de Cuba, se implementaron como remedio ante la falta de gasolina para transportar los productos del campo a la ciudad.

Con muy buenos resultados, los proyectos de huertos urbanos hace tiempo que han dejado de ser casos aislados en el país y en el mundo: la necesidad de rescatar la vida los ha hecho brotar como flores silvestres que se abren paso entre el pavimento de las ciudades. La implementación de huertos que permiten cultivar alimentos básicos de consumo diario utilizando como fertilizante y abono el resultado del compostaje de materia orgánica que se desecha en las casas, fomenta el cierre de ciclos. Lo más importante es que la producción de huertos genera un vínculo de conocimiento y respeto hacia los procesos naturales, y cuando este tipo de espacios son de índole público, las relaciones interpersonales son más constantes y sólidas, porque impactan en una necesidad fundamental: la naturaleza.

Algo que considero importante, por lo que creo que vale mucho el esfuerzo colectivo, es el visualizar un proyecto alternativo de lo que queremos como ciudad, no la que se impone a través de actos de corrupción o de decisiones tomadas unilateralmente por agentes con poder, que no dialogan directamente con su comunidad y que no están directamente interesados con un bienestar público sino particular.

Esto logrado a través de la organización y legitimación popular, de la injerencia de los principales afectados con las políticas públicas, del reconocimiento de una gran deuda que se tiene con los citadinos por parte de nuestros representantes: la de dejarnos decidir si queremos más concreto, más centros comerciales, más entubamientos, más iniciativa privada en sistemas de transporte, o por el contrario, si queremos espacios incluyentes, de aprendizaje y de contrapeso a la crisis ambiental actual.

Cuando eres parte de un proyecto que implica estar en contacto con la naturaleza y cuidarla, piensas en la manera de resguardarla.

Finalmente entiendo que la realidad es bastante compleja y que las alternativas forman parte de un experimento social, una manera de conocer la reacción de la comunidad.

Ojalá cuando reaccionemos, no sea muy tarde.

 

 

 

 

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