Consideraciones sobre la Cultura Urbana Juvenil Mexicana

Por Paul Villalpando Zumaya

Es un hecho que en nuestros días, viviendo la segunda década del siglo XXI, con una red en telecomunicaciones tan vasta y actualizada, comida rápida y teléfonos inteligentes, la sociedad adolece de pensamiento crítico y responsabilidad social. Esta sociedad enajenada en una esfera que solo les permite ver contenidos instantáneos, efímeros, y que por lo mismo vive cada vez más despreocupada por su prójimo, pone en tela de juicio si realmente con todo este “desarrollo” la sociedad se conduce por un buen camino, o por lo menos, mejor al pasado. Es por ello que a partir de estas características, propias de nuestra realidad contemporánea, me propongo analizar someramente en este ensayo el por qué de nuestra falta de interés en los campos más sublimes del conocimiento, a saber: la filosofía, el arte, la literatura, y la cultura en general.

unknown-1 Dice Ramón Xirau sobre la filosofía que hay que entenderla “como una cuestión de vida que es también cuestión de supervivencia más allá de la vida. A la pregunta a cerca del sentido de la vida, a la necesidad de interrogarnos acerca de nuestro propio modo de ser para encontrar una razón de ser[1]”. Y es precisamente la disminución de esta necesidad lo preocupante. Paradójicamente, vivimos en una época donde el conocimiento, la mayoría de las veces, está al alcance de un clic, sin embargo, los estudiantes y aun peor los egresados de las universidades, ya no les interesa la búsqueda de la verdad, la esencia de los objetos, las causas y sus fines. Es decir, el conocimiento se a convertido en un medio más que en un fin. Porque en realidad actualmente no importa lo que sabes o lo que propones, sino cuántos conocimientos tienes y que van a traducirse en grados, certificaciones y constancias de estudio. No quiero decir con esto que todo aquel que se prepara en las aulas tiene las características antes mencionadas. Sin embargo, algo pasa con el sector de estudiantes que aún terminando una carrera universitaria vive despreocupado de su entorno; y no se diga de los que por diversas cuestiones no pueden concluir[2]. Es cierto que la filosofía, las artes y la cultura en general no fueron creadas para que todo el mundo esté al pendiente de ellas, pero lo que sí es indispensable es que estas disciplinas se nutran y se desarrollen para poder mantenerse vivas y que estas le puedan darle algún sentido a la sociedad.

unknown Ese es el punto fundamental. Más allá de que a alguien le guste un buen poema o ya se haya leído cien obras literarias, el producto más valioso de estas experiencias es la adquisición de un nuevo paradigma y con ello un nuevo sentido para su vida. Porque como ocurre en el individuo ocurre también en la colectividad. Cabe señalar que en una sociedad como la mexicana, donde el gobierno federal no le parece pertinente invertir más en educación, sabiendo que dentro de los países de la OCDE[3] México es uno de los que menos invierte en esta materia, resulta mucho más difícil generar cambios en un menor plazo. Ese es todo un tema, ya que involucra todos los ámbitos donde el Estado no ha contribuido para mejorar esta situación. Porque, es cierto, las personas no se pueden concentrar en acudir a un concierto o destinar una parte de sus salario para ver una película cuando no tienen para comer, o en general, para satisfacer necesidades más prioritarias. Y entonces se genera una especie de círculo vicioso donde los más vulnerables no exigen mejores condiciones por falta de argumentos solidos que te da una educación de calidad y además porque sus condiciones económicas no les permiten invertir tiempo en protesta[4]. Por lo tanto todo se estanca.

 Entonces se podría recurrir ya no a la clase baja, imposibilitada por sus condiciones materiales, sino a la clase media. Este sector de la sociedad mexicana que comprende aproximadamente 39 millones de personas[5] en el territorio, con una economía no sustanciosa pero sí estable. Lamentablemente este grupo de personas hoy en día solo piensan en sí mismas (en general el egoísmo parece ser una característica del mexicano[6]) y si acaso les preocupa en algo la situación de inseguridad, de violencia, pobreza, educación deficiente, se dan por activistas al compartir publicaciones en redes sociales. Y así, retomando la metáfora de la esfera en la que vive el adulto joven mexicano, con un bombardeo masivo de contenidos fugaces poco es le tiempo que dedica este individuo en la reflexión, el análisis y, lo más carente en nuestro país: verdadera crítica y activismo social.

virgen-620x320.jpg Finalmente, apelo a Descartes en esta parte cuando escribe que “el buen sentido (sentido común) es la cosa mejor repartida en el mundo, pues cada cual piensa que posee tan buena provisión de él, que aun los más descontentos respecto a cualquier otra cosa no suelen apetecer más del que ya tienen…”[7] Y que este buen sentido se traduce en la facultad de juzgar y distinguir lo verdadero de lo falso. Esto eso lo importante. No importa que nuestro argumento se encuentre sesgado por nuestro paradigma inicial. Lo fundamental es realizar el ejercicio de cuestionar hasta las últimas circunstancias nuestra posición, para que de este modo, como plantea el filósofo francés, podamos partir de algo seguro y así poder cambiar realmente nuestro entorno. Porque discursos demagógicos y sin fundamento sobran en la actualidad, y somos nosotros los jóvenes los que tenemos la oportunidad y la responsabilidad nuestra realidad

[1] XIRAU Ramón, Introducción a la filosofía, UNAM (2014), México, p 10

[2] La redacción. (2013). De cada 100 que ingresan a primaria, sólo 21 terminan la universidad: UNAM. 24 agosto 2016, de Revista Proceso Sitio web: http://www.proceso.com.mx/337820/de-cada-100-que-ingresan-a-primaria-solo-21-terminan-la-universidad-unam

[3] OLIVARES Emir. (2015). OCDE: aún muy bajo, el gasto en educación en México. 24 agosto 2016, de Revista Forbes Sitio web: http://www.jornada.unam.mx/ultimas/2015/11/24/ocde-aun-muy-bajo-el-gasto-en-educacion-en-mexico-9540.html

[4] DAVID VICENTEÑO Y FELIPE GAZCÓN. (2016). México, uno de los tres países donde creció la pobreza: Cepal. 24 agosto 2016, de Periódico Excelsior Sitio web: http://www.excelsior.com.mx/nacional/2016/03/23/1082333

[5] Redacción. (2016). ¿A qué clase social perteneces?. 24 agosto 2016, de Revista Forbes Sitio web: http://www.forbes.com.mx/a-cual-clase-social-perteneces-segun-la-se/#gs.INmeP7s

[6] Redacción. (2012). México, un viejo egoísta y corrupto: Universitarios. 24 agosto 2016, de Animal Político Sitio web: http://www.animalpolitico.com/2012/11/universitario-ven-a-mexico-como-un-viejo-egoista-y-corrupto/

[7] DESCARTES René. (1637). Discurso del Método. Madrid España: FGS.

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