Pauta: Cuadernos de Crítica y Teoría Musical

Por Ernesto Jiménez

Alguna historia cuenta que en una ocasión se le pregunto a George Lucas cómo se le había ocurrido la idea de la Guerra de las Galaxias, a lo que Lucas respondió que tenía ganas de ver una película, pero que esta no existía.  De manera similar tras hablar con Oscar Chávez acerca de la ausencia de medios que hablaran sobre la  música en México, Mario Lavista decide, acompañado por un grupo de colaboradores, crear la revista Pauta. Cuadernos de teoría y crítica musical.

A pesar de ser una revista musical, Pauta, de la mano de Mario  Lavista y Luigi Amara, director y jefe de redacción respectivamente, han logrado dar cabida a diversas disciplinas como escritores, poetas y artistas plásticos. Entre sus páginas pueden leerse ensayos sobre teoría musical, entrevistas a compositores y nuevas propuestas musicales, al igual que poemas, cuentos o pequeños fragmentos literarios que no se alejan demasiado del contexto musical.

Entre sus páginas  se pueden encuentran grandes nombres de la cultura nacional, como Juan Villoro quien por un tiempo desempeño el cargo de jefe de redacción, al igual que poemas de José Juan Tablada o algunas citas de Borges armonizan en enlace entre cada uno de los ensayos.

14642972_851129048356962_1040150353_nEn la revista pauta aparecen dependiendo del número de circulación una sección distinta: en esta ocasión la sección es “Notas sin Música” y está a cargo del difusor y crítico de opera Vladimiro Rivas Iturralde para quien la música tiene que ser un arte que se viva con pasión, pues de lo contrario no comunica nada y es como una letra muerta.

Cabe pensar en el consumismo actual, no sólo en cuanto a música se refiere, sino al arte en general, pero teniendo tan cerca la problemática de la saturación y venta de música, podemos reflexionar si se está haciendo con pasión. Cuantas  canciones actuales son sacadas de un ritmo repetitivo, aunque vibrante e hipnotizador, la música se ha trasladado de las operas y cámaras para la orquesta a los ipods y celulares, se ha popularizado a tal manera que tenemos al alcance de las manos las herramientas necesarias para generas algunas notas y crear una melodía que suene “a la moda”, que suene bien y tenga un  poco de “ritmo”. Pero ¿y la pasión? en dónde queda ese sentimiento transmitido por el artista al dejar su esfuerzo y pasión en su trabajo.

14625228_851128955023638_1487927436_nDe acuerdo a Vladimiro Rivas existe la música escrita y la música ágrafa (que no puede escribirse). Siempre han existido ritmos que no precisamente son transportador al pentagrama, en la antigüedad, los pueblos primitivos aderezaban sus rituales con  música y ritmos que jamás se escribieron, pero que sin embargo transmitían las necesidades de la ocasión.

Por ello la música rompió los esquemas a los cuales fue arrinconada y todo gracias a grandes compositores que han podido sacar el mejor provecho a esas líneas en el papel, que parecían encasillar y degollar a las melodías.

En el número 134 de Pauta podremos encontrarnos con una reseña breve, aunque no por eso incompleta, de la composición en México durante los últimos años; tres poemas excelsos de  Juan Tablada; la historia dramática de Paul Wittgenstein en “Concierto para la mano izquierda y  un gran artículo de Alberto Blanco titulado: “La música, ese misterio”.

Agradezco al Consejo Nacional para la Cultura y las Artes por haberme proporcionado el material necesario para la realización de este trabajo y al lector le propongo adentrarse en un terreno armonioso, donde la música deja el paso libre a las palabras para intentar expresar todo aquello que no pueda ser entendido con el sólo uso de las notas. La lectura de los artículos puede crear en el lector una  empatía y responsabilidad que se ha  ido desvaneciendo con los nuevos ritmos.

14608180_851129018356965_402175756_nLa Revista Pauta. Cuadernos de teoría y crítica musical dejan de manifiesto la importancia de continuar apostando por la composición y la música en todo el sentido de la palabra, ese trabajo que en algunas ocasiones es ninguneado y sobajado por los cantantes y que carga con la responsabilidad y la calidad de un trabajo bien realizado.

-¿Qué es?- me dijo.

¿Qué es qué?- le pregunté-

-Eso, el ruido ese.

-Es el silencio.

Juan Rulfo “Luvina”

Después de cada sumario en todos los números de Pauta aparece este pequeño fragmento de uno de los cuentos del llano en llamas. Es el silencio dice Rulfo, ese silencio que a veces nos atormenta pues no estamos acostumbrados a él, que nos tortura y nos deja fríos pues nos conoceos, entonces, indefensos, nada sin el ruido que nos armonice los movimientos. Temblorosos ante nuestro mayor miedo, comenzamos a fabricar nuestras melodías, esos sonidos incongruentes que nos sacan del olvido, pero que  afortunadamente algunos han logrado transformar en verdaderas obras de arte, transportadoras de emociones inexpresables, quizá con un alfabeto más vasto, quizá…

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