El derecho de acrecer, y su problemática en la Legislación de la Ciudad de México

Por Diana Karen Sánchez Rivera

En este escrito me propongo establecer una problemática que aún no ha sido determinantemente resuelta por los juristas de nuestro país, e incluso aunque en el título menciono que es una problemática en nuestra legislación me refiero así porque a pesar de que se da mucho este problema en la realidad en nuestro código civil no se establece ninguna precisión.

unknownAntes de establecer qué es me referiré a los antecedentes históricos de este derecho. En derecho a acrecer se remonta a la antigua Roma en la cual se establecía que si un heredero no podía pasar a recoger su herencia, esa parte se la quedarían los demás herederos, el latinismo dice “nemo pro parte testatus pro parte intestatus decere potest”, esto con excepción de que existiera algún substituto del heredero que por alguna razón no podía hacer suya su porción hereditaria. Posteriormente en la época justinianea, se estableció que los que tendrían derecho sobre esa herencia vacante serían los que fueran designados por el testador en su testamento, siempre que estos fueran sus ascendientes o sus descendientes del testador.

Ahora bien, en México ya ha habido regulaciones al respecto y para visualizar tal situación podemos avocarnos al Código Civil del Distrito Federal de 1884, en el cual sí se establecía el derecho a acrecer, acogiendo las explicaciones del Código Civil para el territorio del Distrito Federal y Baja California, en donde se definía como derecho a acrecer como “… el que la ley concede a un heredero para agregar a su porción hereditaria la que debía corresponder a otro heredero.”, además que también retoma la idea que el derecho a acrecer se podía encontrar no sólo en sucesiones testamentarias, y algo que se innovó fue la incorporación de que también en las sucesiones intestamentarias. En el caso de las sucesiones testamentarias sólo se requería que fueran llamados dos o más personas a una misma herencia o porción hereditaria, y por supuesto que uno de ellos muera antes que el testador, que renuncie a la herencia o se vulva incapaz.

Un elemento que sí fue cambiando en el Código del 84, fue que ya no se incluyó la idea de herederos forzosos estos derivaban del sistema de legítimas, los cuales debían quedarse con las cuatro quintas partes en el caso de que el testador dejara hijos legítimos, dos terceras partes si había hijos naturales y una mitad si sólo tenía hijos espurios (hijos no que sólo son de la madre). En tal caso estos hijos forzosos ya no se les otorgó tal derecho puesto que se les eliminó del código al quitar el sistema de legítimas y sustituyéndolo por la libre testamentifacción, donde  el testador podría dejar a quien deseara como heredero, con la única limitante de dejarle alimentos a los que en vida se los debía dar.

Finalmente, en el Código Civil se reformaron tales disposiciones en el año de 1928, y se suprimió todo lo que era referente al derecho a acrecer. Sin exponer los motivos que dieron a tal reforma y dejando en estado de incertidumbre a las personas que caen en tales supuestos, por lo cual aún los notarios incluyen tales ideas en los testamentos que realizan, atendiendo a lo que se entendía antes por derecho a acrecer y sus reglas.

Para poder expresar la problemática explicaré primero qué es el derecho a acrecer hoy en día. El derecho a acrecer es el derecho que tienen los demás herederos que han sido llamados a una misma herencia, los cuales han sido designados como coherederos, para quedarse con la porción hereditaria que quedó vacante debido a que un coheredero repudió la herencia, sufrió conmoriencia (murió al mismo tiempo que el testador por lo que no se puede determinar quién murió antes y quién murió después) o premoriencia (cuando muere antes que el testador), o bien, que se haya vuelto incapaz para heredar por alguna situación.

imagesUna vez puntualizado todo lo anterior, puedo decir que el problema relacionado con el derecho de acrecer se presenta cuando alguno de los herederos no puede (con las hipótesis antes planteadas) o no quiere heredar (que repudie la herencia), por ejemplo si una persona instituye cuatro herederos, pero uno de ellos no va a heredar por premoriencia, ¿Qué va a ocurrir con la porción vacante? ¿Se va a distribuir entre los otros herederos o se va a abrir la sucesión intestamentaria por tal porción? En caso de que esa porción se distribuya entre los demás herederos, entre los demás herederos, no hay ningún problema, ya que se divide en tantas porciones como herederos sean; en cambio, si se abre la sucesión legítima por lo que hace a esa porción, tal vez si los designados herederos no les corresponda nada de la misma, ya que a lo mejor ni son familiares o bien se deba tomar cuenta a los parientes más próximos que los excluyen a los otros por ser más lejanos.

Por último, aunque hay muchos tratadistas que adoptan distintas posturas la que yo creo que es más acertada es la que propone el profesor Rafael de Pina el cual considera que en nuestro Código Civil sí hay derecho de acrecer, tanto en sucesión testamentaria como intestamentaria, cuando aparezcan designados varias personas sin designación de partes; así aclara que si en una sucesión testamentaria quedará vacante una porción, ésta se distribuirá entre los demás herederos, y así ellos acrecerías (incrementar) sus porciones hereditarias. Para mí sería indispensable que los legisladores realizaran tal reforma para concretizar la solución a tal situación y así no se dejara al arbitrio del notario.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s