¿El aborto inducido es una práctica moral o inmoral?

Por Sandra Evelia Reyes Márquez

Los seres imageshumanos tenemos como característica principal, el poder razonar, esto nos lleva a tener la capacidad de decidir sobre situaciones particulares. ¿Qué pasa cuando no sabemos qué decisión es la correcta? La ética es la que nos ayuda con estas decisiones, específicamente la ética aplicada.

La ética aplicada se trata de adjudicar principios éticos muy generales a ámbitos específicos de acción humana en la realidad social.

Se entiende por situaciones dilémicas a alguna circunstancia en particular en donde los principios morales que te guían no pueden determinar qué curso de acción es el correcto o incorrecto, incluso algunos dilemas son el resultado de incertidumbre sobre el tipo de acciones que se deberían realizar para obtener el mejor resultado. Es después de esto, donde se da paso a la temática que se desarrollara: el aborto inducido.

El aborto es la interrupción del embarazo después de la implantación del embrión en el útero y antes de que el feto sea viable o de que pueda vivir de manera independiente[1]. Existen dos tipos de aborto, uno es el espontáneo en el cual el feto sin ningún agente externo es rechazado por el cuerpo de la mujer, y el segundo se refiere a el aborto inducido, en el cual por medio de una intervención externa ya sea quirúrgica o por medicinas, el feto es rechazado por el cuerpo de la mujer.

¿El aborto inducido es una práctica moral o inmoral?

images-2El tema del aborto parece dividir a la gente en dos posiciones encontradas: por un lado el valor de la vida del embrión, y, por el otro, el derecho de la mujer a decidir sobre su propio cuerpo y proyecto de vida, sin embargo, existe una tercera posición en donde se encuentra un balance entre ambas, la posición moderada, la cual sostiene que el aborto inducido es una práctica moralmente correcta sólo si se lleva a cabo dentro del primer trimestre de gestación. Esta vertiente en general se presenta como una vía entre las dos posturas extremas, la Católica Conservadora y la Liberal, esta posición trata de satisfacer los dos valores que están en disputa de un modo parcial; de esta forma, aceptan el aborto sólo si éste es realizado bajo ciertas condiciones que a ambas partes les parezca razonable aceptar.

Una postura moderada básicamente trata de reconocer tanto la decisión autónoma de la mujer como la vida del feto. Esto se puede lograr de dos maneras: justificando un criterio sobre el cual se pueda conferir la condición de persona al ser en gestación y sobre esto adjudicar a su vez el derecho a la vida. De acuerdo con lo anterior, la condición de persona y el derecho a la vida no se adquieren en el momento de la concepción, con la unión de un óvulo y un espermatozoide, sino en un momento posterior del proceso de gestación; lo que permitiría fijar un plazo para la permisividad moral del aborto.

Para algunos será razonable que el aborto se practique sólo en casos de violación, o cuando hay riesgo para la vida de la madre; para otros será razonable marcar un plazo de tres meses; y para otros, de seis o hasta el momento en que el feto sea viable[2].

Desde el punto de vista conservador el aborto inducido es una práctica inmoral porque desde el momento de la fecundación el producto es un persona y partiendo de esta idea surgen dos principios constitutivos de persona: el dualista que está sustentada en la fe y afirma que el alma es infundada al óvulo por Dios en el momento de la concepción por el contrario Santo Tomás nos dice que no hay un ser humano durante las primeras etapas del embarazo y que el alma es infundida en el cuerpo del embrión sólo cuando éste empezaba a mostrar figura humana y poseía órganos humanos y que por lo tanto el aborto no es un homicidio mientras que el embrión no tenga alma ni forma humana, por el otro lado se encuentra la materialista que sostiene que el cigoto formado cuenta con la información genética para que a partir de él se forme una persona, esta posición se ha ido debilitando, ya que tener el cimages-1ódigo genético de la especie Homo sapiens y ser el producto de dos gónadas no es una condición suficiente ni necesaria para ser persona, si fuera así se tendía que considerar medias personas al óvulo y al espermatozoide.

Ahora, desde el punto de vista liberal el aborto inducido es una práctica moralmente correcta en cualquier etapa del embarazo, debido a que no se les toma en cuenta como persona al feto, ni mucho menos al embrión sin tenerles consideraciones especiales y aunque éste contiene el código genético, carece de toda propiedad psicológica como mental y no tiene forma humana reconocible. El embrión no podrá percibir que será eliminado del cuerpo de la madre es decir no sufrirá por ello, para sufrir se requeriría que ese algo entienda el valor de la vida, pero esta capacidad de reflexionar sobre si no puede tenerla ya que éste no ha desarrollado su Sistema Nervioso Central careciendo de conciencia.

Cabe mencionar que la postura moderada nos habla sobre la libertad que tiene la mujer para decidir sobre su cuerpo y su persona pero no para decidir sobre alguien más ya que aunque no se considera persona al feto, éste comenzará a desarrollar su Sistema Nervioso y con ello sus sentidos estarán presentes, es decir, podrá percibir sensaciones de lo que pasa en su exterior, y se le deben derechos y consideraciones.

Lo cual lleva a concluir que, en el momento de la concepción, el embrión no cuenta con las características necesarias ni suficientes para ser considerado persona. Sin embargo, a partir del tercer mes del embarazo, la forma de vida ya no es llamada embrión, ahora se le considera feto, el cual inicia su desarrollo y posee algunas características humanas y comienza a mostrar signos psicológicos especiales, ya que puede reaccionar ante los estímulos y muestras de afecto por parte de los padres.

La postura moderada, es la más moralmente aceptada y la que nos provee un equilibrio entre las dos posturas opuestas; Por lo tanto concluyo que el aborto inducido es una práctica moralmente correcta sólo si se realiza dentro del primer trimestre del proceso de gestación.

[1] http://www.infojoven.cl

[2] Cf. Guillermo Lariguet y David Martínez, Els dilemes morals, Barcelona, Universitat Oberta de Catalunya, 2008.

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