LA ADOPCIÓN HOMOPARENTAL, UNA NUEVA PERSPECTIVA DEL DERECHO.

Por Dennis Stefanía García Sánchez

imagesComo sabemos, una de las características del Derecho, es que es dinámico, es decir, que las normas cambian y tienden a adaptarse a la realidad social que se presenta en cada etapa de la historia, es por ello que se ve en la necesidad de crear y modificar el conjunto de normas que regulan cada cuerpo normativo. Debido a esto se ha tenido que ver en la necesidad de regular y ampliar el concepto de familia, pues hay que recordar que antes de la reforma al Código Civil del año 2009, el matrimonio se definía como la unión entre un hombre y una mujer para formar la comunidad de vida, pues en ese entonces el matrimonio era concebido como el medio para la procreación de hijos, ése precisamente era el fin que tenía el matrimonio. Posteriormente la comunidad de Lesbianas, Gays, Bisexuales y Transexuales realizaron una serie de movimientos con el fin de que se le reconocieran derechos iguales a los de las parejas heterosexuales, siendo el matrimonio la prioridad para ellos, pues no se podían casar, y la sociedad de convivencia aprobada en el año 2006, no les acreditaba el Estado Civil de “casados”, y no eran cónyuges, sino únicamente convivientes, por lo que se organizaron para exigir que su comunidad gozara de los mismos derechos que las parejas heterosexuales y así poder contraer matrimonio.

            Es por ello que en el año 2009 La Asamblea Legislativa del Distrito Federal aprobó el 21 de diciembre de ese año, l la iniciativa para legalizar los matrimonios entre parejas homosexuales, añadiendo que también tendrán el derecho a adoptar.

            Con base en lo anterior es claro el carácter dinámico del derecho, dando así un gran avance en la legislación, pues la comunidad LGBT obtuvieron el derecho que se reclamaba, pues el artículo 146 del código civil para el Distrito Federal, ahora Ciudad de Mexico se modificó estableciendo así que el “Matrimonio es la unión libre de dos personas para realizar la comunidad de vida, en donde ambos se procuran respeto, igualdad y ayuda mutua. Debe celebrarse ante el Juez del Registro Civil y con las formalidades que estipule el presente código”. Ya sin hacer énfasis en que debe ser entre un hombre y una mujer, sino que se utiliza un lenguaje neutro, y se señala que podrá ser entre dos personas sin distinguir entre hombre y mujer, abriendo pauta a que pueda ser entre dos hombres o dos mujeres también.

            Sin embargo, pese al avance que se dio en el marco normativo, la sociedad sigue negándose a aceptar este tipo de reformas.

            La controversia se plantea convirtiendo el tema de la adopción por familias homoparentales en una guerra cultural entre grupos conservadores y social-liberales, siendo importante establecer que en enero de dos mil ocho, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos concedió a las parejas del mismo sexo el derecho de adoptar un niño[1].

            Derivado de lo anterior ya no podemos hablar para nada de una familia tradicional que es la que se compone de padre, madre e hijos, sino que ya es una familia homoparental, constituida por dos papás o por dos mamás y que a determinados sectores de la sociedad no termina de reconocer. La cuestión que se plantea es ¿Realmente existe un derecho a la adopción para las parejas homosexuales?

            Pues bien, la corriente conservadora niega el derecho a las parejas homosexuales a tener hijos a su cargo, estableciendo como premisa básica que la figura paterna y materna es necesaria para formar la identidad de género del niño, argumentando también que la falta de un padre y una madre pueden originar graves trastornos en la personalidad de la propia criatura, e incluso pueden contribuir a que los hijos adoptados se encaminen hacia la homosexualidad en su época más adulta[2].

            Sin embargo, contraviniendo los argumentos del sector conservador, estudios revelan que los hijos de familias tradicionales y de familias homoparentales no presentan diferencias en cuanto a desarrollo psicosocial y su identidad de género, señalando también que uno de los principales beneficios que presentan los hijos adoptados por parejas del mismo sexo en comparación con los niños criados por padres heterosexuales tienen un funcionamiento emocional, social y sexual igual que los niños cuyos padres son heterosexuales[3].

         images-1   Es claro que existen dos posturas sumamente diferentes, y con ellas se puede decir que la adopción para parejas del mismo sexo sí existe, pues el código civil para el Distrito Federal da la pauta para su realización, pues no da ningún tipo de restricción, el caso aquí es que no toda la gente termina de aceptar que las parejas del mismo sexo también tienen el derecho a constituir una familia, y el claro ejemplo está en que en México en los últimos tres años el Sistema Nacional para el Desarrollo Integral de la Familia (SNDIF) ha recibido siete solicitudes de parejas del mismo sexo para adoptar a un menor, mientras que el DIF de la Ciudad de México registra ocho. El primero aún mantiene en curso las solicitudes, en tanto que el DIF local concretó todas.

            El director general de Representación Jurídica de Niñas, Niños y Adolescentes, Jorge Antonio Becerra Andrade, dijo en una entrevista para EL UNIVERSAL que no se puede prejuzgar a esas uniones, por lo que el proceso y los requisitos que se solicitan son los mismos que se piden a parejas heterosexuales[4].

           Al respecto el Código Civil señala que podrán adoptar:

Artículo 391. Podrán adoptar:

  1. Los cónyuges en forma conjunta, que al menos tengan dos años de casados;
  2. Los concubinos en forma conjunta, que demuestren una convivencia ininterrumpida de al menos dos años;

III. Las personas físicas solteras mayores de 25 años;

  1. El tutor al pupilo una vez aprobadas las cuentas de su administración; y
  2. El cónyuge o concubino al hijo de su compañero que ejerza de manera individual la patria potestad y que demuestre una convivencia ininterrumpida al menos de dos años.

Los cónyuges o concubinos podrán adoptar cuando los dos estén conformes en considerar al adoptado como hijo y aunque solo uno de ellos cumpla con el requisito de edad a que se refiere este capítulo, pero siempre y cuando la diferencia de edad entre cualquiera de los adoptantes y el adoptado sea de 17 años de edad cuando menos.

En todos los casos ambos cónyuges o concubinos deberán comparecer ante la presencia judicial en el procedimiento de adopción.

            Como se puede observar, ya se habla de cónyuges o concubinos, no habiendo restricción para las personas del mismo sexo a adoptar a un niño.

           images-2 Considero que las parejas del mismo sexo tienen el mismo derecho a adoptar como las parejas heterosexuales, y que de ningún modo los niños pueden verse afectados por la constitución de éste tipo de familia. También es importante precisar que las Instituciones encargadas de asignar a los niños a las parejas, en este caso el DIF, se ven en la obligación de realizar estudios para ver la viabilidad de la adopción, atendiendo al principio del interés Superior del Niño, por lo que a mi parecer, si la familia no cumple con algún requisito el menor no se les será asignado.

            Creo que es mejor que si una pareja homosexual está en la disposición de brindarle a un niño una familia le brinde educación, amor, protección, un techo etcétera, lo acoja, a que ese niño este en situación de calle, abandonado, sin protección susceptible a ser víctima de cualquier tipo de abuso, caer bajo la influencia de drogas, etc. Un sinfín de situaciones podría evitarse si estos niños son acogidos en esta nueva modalidad de familia.

María Patricia Fernández Cuevas, Nuevas realidades entorno a la familia: Familias homoparentales y la adopción, Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, [en línea], consultado el 18 de noviembre de 2016, disponible en: https://www.uaeh.edu.mx/scige/boletin/actopan/n1/e1.html

[2] Ibíd.

[3] Navarro Reyes, Luis Rodrigo, Posiciones en contra y en favor de la adopción homoparental desde la sociología y psicología, Universidad Nacional Autónoma de México, [en línea], p. 194, consultado el 18 de noviembre, disponible en: https://revistas.juridicas.unam.mx/index.php/derecho-privado/article/view/9022/11072

[4] Adopciones gay en México, a la baja, EL DEBATE, México, 2016, [en línea] disponible en: http://www.debate.com.mx/mexico/Adopciones-gay-en-Mexico-a-la-baja-20160717-0013.html

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