DERECHOS HUMANOS

 

 Por Yaritza Ayde Rodríguez Ramos

images-2Sin lugar a dudas los Derechos Humanos son una pieza fundamental para consolidar un régimen democrático, es por ello que para hablar de una democracia de calidad es necesario tener presente el respeto a estos derechos. Para comprender de mejor manera la función de estas atribuciones legales a la especie humana, es muy importante hacer un breve recorrido por la historia para analizar su aparición y conformación a través del tiempo.

Para empezar a definirlos, podemos decir que, la idea de Derechos Humanos hacen referencia a las facultades fundamentales que se le otorgan a un individuo por el simple hecho de ser hombre o mujer. Partiendo de esta definición, se puede precisar que si bien desde épocas muy antiguas han existido códigos que han regulado la conducta de sujetos pertenecientes a diversas comunidades de la especie humana, éstos han tenido un carácter de exclusividad muy evidente, son ejemplo de ello los derechos políticos en la Grecia Clásica, los cuales eran otorgados exclusivamente a personas del género masculino y que poseían características muy específicas. Es también conocido el caso romano, en el cual el “Ius Civile” era únicamente reconocido a un sector específico de la población.

Si bien estas dos “civilizaciones” han sido de gran trascendencia para la conformación de gran parte de la estructura sociopolítica actual, no se puede dejar de mencionar el hecho de que ambas tenían una cosmovisión distinta a la preponderante en tiempos más recientes –a pesar de que en el imperio romano se asumió la religión cristiana la forma de concebir las “escrituras sagradas” ha ido modificándose– lo cual marca importantes diferencias entre estas dos culturas y la mayoría de las sociedades de la actualidad.

Es por lo anterior que se suele tomar como referentes más apropiados para la teoría de los Derechos Humanos a las Revoluciones que tuvieron lugar en los años de 1787 y 1789 respectivamente. La primera de ellas teniendo como resultado la independencia de las trece colonias norteamericanas, y de la cual en el año de 1791 se promulgaría la “Carta de Derechos”, mientras que la segunda (sin embargo considerada anterior a la independencia de los Estados Unidos de América en materia de Derechos Humanos) sería la Revolución Francesa con su respectiva y casi inmediata “Declaración de los Derechos del Hombre y el Ciudadano”, con la cual se daba un cambio al régimen absolutista presente en aquel país.

imagesSi bien ambas movilizaciones se dieron en condiciones significativamente distintas, en la cuestión referente a la atribución de facultades y derechos a los habitantes de estos dos países existen similitudes importantes, teniendo ambas como resultado un primer paso tangible en el ámbito de los derechos fundamentales.

Una vez trazados estos esbozos sobre los antecedentes de los Derechos Humanos se puede entrar de lleno en su definición, lo cual será el objeto de los próximos párrafos de este trabajo.

Al comenzar este apartado se dio una idea general del concepto de Derechos Humanos, sin embargo es pertinente precisar de mejor manera esta definición, para ello se expondrán una serie de conceptos establecidos por distintos autores expertos en la materia, además del referido en el Diccionario Jurídico Mexicano del Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM.

La primera definición es la propuesta por Antonio Trovel, en la cual expresa que los Derechos Humanos son:

“…los privilegios fundamentales que el hombre posee por el hecho de serlo, por su propia naturaleza y dignidad. Son derechos que son inherentes y que lejos de nacer de una concesión de la sociedad política, han de ser consagrados y garantizados por ésta.”[1]

En esta definición se puede apreciar como Trovel además de mencionar a estos derechos como privilegios fundamentales, establece que no son una concesión de la clase política, y que deben ser garantizados y aceptados por dicha clase. Con esta postura se muestra una independencia de estos con respecto a la élite en el poder.

Pasando a otra definición, María Teresa Hernández y Dalia Fuentes Rosado señalan que:

“Los derechos humanos son los que las personas tienen por su calidad humana. Pero es el Estado el que los reconoce y los plasma en la Constitución, asumiendo así la responsabilidad de respetar estos derechos, a fin de que cada individuo viva mejor y se realice como tal”[2]

En esta otra conceptualización realizada por las autoras mencionadas anteriormente, se puede observar que se habla acerca de que si bien los humanos poseen ciertos derechos por su simple condición de seres humanos es precisamente el Estado el encargado de reconocerlos. Al igual que en la definición de Trovel, se hace notar la existencia de derechos que se pueden de una u otra forma considerar anteriores al Estado, y para los cuales a pesar de ello éste juega un papel crucial en su reconocimiento y respeto.

Unknown-3Existe todo un debate con respecto a esta cuestión, e incluso se llega a hacer una distinción entre Derechos Fundamentales; los cuales son aquellos que son considerados “principales” para la Constitución de un determinado Estado, y Derechos Humanos; que son aquellos que según esta discusión, rebasan las fronteras geográficas, y por lo tanto son reconocidos de forma consensuada por organismos internacionales (esto último desde un enfoque meramente positivista). Sin embargo, es una discusión polémica, de la cual cada quien habrá de tomar su postura, y que sin lugar a dudas es una empresa de bastante complejidad como para abordarla de lleno en este trabajo.

Es una realidad que durante todo el transcurso de la historia ha existido la violación de Derechos Humanos y se puede señalar de manera concreta que, èsta puede provenir de un acción estatal (la mayoría de las veces es así), sin perjuicio de que el Estado debe considerarse como elemento capital de su protección y garantía, pero también de los individuos y de todo tipo de grupos humanos, situación que se torna difícil cuando existe un Estado débil e impotente. A partir de lo anterior cabe señalar que inclusive puede existir un terrorismo de parte del Estado o de algún otro ente a pesar de que el Estado debería de ser la primera garantía de los derechos del hombre.[3]

Es por lo anterior que los individuos se encuentran en una posición vulnerable ante el Estado ya que al ser éste una entidad “superior”, se sitúan en una posición de desventaja, es por ello que existen organizaciones como la Comisión Nacional de Derechos Humanos con su respectivo Ombudsman que se encargan de brindar un respaldo a los ciudadanos ante situaciones de violación y vulneración de sus derechos fundamentales.

[1] Trovel, Antonio, Los Derechos Humanos, Ed. Tecnos, Madrid, 1968, p.11.

[2] Hernández, María y Fuentes, Dalia, Hacia una cultura de los Derechos Humanos, Serie Folletos 91/93 de la CNDH, México, 1991.

[3] Belof, Mary, et al, Justicia y Derechos del Niño en: http://www.unicef.org/argentina/spanish/JusticiayDerechos08.pdf consultado el 19 de febrero del 2017

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