¿Es posible un cambio social sin movilizaciones no violentas?

Por Teresa Guadalupe Esparza Escamilla

images-7Desde que el hombre comenzó a usar su capacidad de raciocinio se preguntó por la naturaleza de su existencia o por el origen de todo lo que veía a su alrededor e inclusive por los fenómenos que sucedían furtivamente. Y cómo no cuestionarse por las maravillas desconocidas que existen a tú alrededor o por los fenómenos que de vez en cuando parecen complicar tu vida agreste; ¿A quién agradecerle vehemente por los favores dados? Tal vez en nuestros días, esa necesidad (quizá compulsiva) ha quedado apaciguada y la ciencia se ha convertido poco a poco, en la respuesta más factible. Pero aun así queda la incertidumbre sobre el hombre y su vida espiritual así como su papel en el cosmos.

Al parecer, no importa la cultura o localización geográfica, la respuesta siempre se encontrará más allá de las posibilidades cognitivas del humano y es más sencillo creer que existe un Dios o Dioses que tuvieron un plan maestro y crearon el mundo para beneficio de nosotros los hombres y que además son tan poderosos, benévolos y omnisapientes que es necesario seguir adorándolos. Por supuesto que con el devenir histórico las religiones se han ido modificando, desapareciendo o “modernizado”, en el caso del cristianismo, para ir acorde a la época o al menos eso se ha intentado.

Junto con las diferentes religiones también han nacido formas de comportamiento o una especie de normas sociales, según el beneficio de aquel dios o dioses. Algunas de estas normas no han sido tan indulgentes como la fe de la cual profesan.

            Para efectos de este trabajo, se tendrá en mente una sola religión o mejor dicho, un solo Dios, pues en México impera el catolicismo aunque esto no implica la negación de todo tipo de creencias religiosas o la falta de estás mismas.

            El motivo de realizar este ensayo es hablar un poco acerca de un tema netamente jurídico con impacto directo en la religión y en la filosofía de vida de los mexicanos, además su propósito será el explicar la libertad de religión y culto que actualmente existe en nuestro país en base a los artículos 24 y 130 de la Constitución.

Para lograr con el objetivo será necesario definir algunos conceptos que se mencionan en dicho artículos así como puntualizar algunas diferencias que son importantes para diferenciar estos términos, para llevar a cabo lo anterior decidí basarme en libros de grandes juristas mexicanos que tocan el tema a tratar.

Posteriormente se dará un desglose bastante sencillo sobre los artículos anteriormente señalados.

  1. LIBERTAD DE CULTO EN LA CONSTITUCIÓN

En México la Constitución garantiza la libertad de religión y culto; esto consta en el artículo 24 que versa así:

TODA PERSONA TIENE DERECHO A LA LIBERTAD DE CONVICCIONES ÉTICAS, DE CONCIENCIA Y DE RELIGIÓN, Y A TENER O ADOPTAR EN SU CASO, A DE SU AGRADO, ESTA LIBERTAD INCLUYE EL DERECHO DE PARTICIPAR, INDIVIDUAL O COLECTIVAMENTE TANTO EN PÚBLICO COMO EN PRIVADO, EN LAS CEREMONIAS, DEVOCIONES O ACTOS DEL CULTO RESPECTIVO, SIEMPRE QUE NO CONSTITUYAN UN DELITO O FALTA DE PENADOS POR LA LEY. NADIE PODRÁ UTILIZAR LOS ACTOS PÚBLICOS DE EXPRESIÓN DE ESTA LIBERTAD CON FINES POLÍTICOS DE PROSELITISMO O DE PROPAGANDA POLÍTICA.

EL CONGRESO NO PUEDE DICTAR LEYES QUE ESTABLEZCAN O PROHÍBAN RELIGIÓN ALGUNA.

LOS ACTOS RELIGIOSOS DE CULTO PÚBLICO SE CELEBRARÁN ORDINARIAMENTE EN LOS TEMPLOS, LOS QUE EXTRAORDINARIAMENTE SE CELEBREN FUERA DE ESTOS SE SUJETARÁN A LA LEY REGLAMENTARIA.

También en el artículo 130:

EL PRINCIPIO HISTÓRICO DE LA SEPARACIÓN DEL ESTADO Y LAS IGLESIAS ORIENTA LAS NORMAS CONTENIDAS EN EL PRESENTE ARTÍCULO. LAS IGLESIAS Y DEMÁS AGRUPACIONES RELIGIOSAS SE SUJETARÁN A LA LEY.

CORRESPONDE EXCLUSIVAMENTE AL CONGRESO DE LA UNIÓN LEGISLAR EN MATERIA DE CULTO PÚBLICO Y DE IGLESIAS Y AGRUPACIONES RELIGIOSAS. LA LEY REGLAMENTARIA RESPECTIVA, QUE SERÁ DE ORDEN PÚBLICO DESARROLLARÁ Y CONCRETARÁ LAS DISPOSICIONES SIGUIENTES:

  1. LAS IGLESIAS Y LAS AGRUPACIONES RELIGIOSAS TENDRÁN PERSONALIDAD JURÍDICA COMO ASOCIACIONES RELIGIOSAS UNA VEZ QUE OBTENGAN SU CORRESPONDIENTE REGISTRO. LA LEY REGULARÁ DICHAS ASOCIACIONES Y DETERMINARÁ LAS CONDICIONES Y REQUISITOS PARA EL REGISTRO CONSTITUTIVO DE LAS MISMAS.
  2. LAS AUTORIDADES NO INTERVENDRÁN EN LA VIDA INTERNA DE LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS.
  3. LOS MEXICANOS PODRÁN EJERCER EL MINISTERIO DE CUALQUIER CULTO, LOS MEXICANOS ASÍ COMO LOS EXTRANJEROS DEBERÁN PARA ELLO SATISFACER LOS REQUISITOS QUE SEÑALE LA LEY.
  4. EN LOS TÉRMINOS DE LA LEY REGLAMENTARIA, LOS MINISTROS DE CULTOS NO PODRÁN DESEMPEÑAR CARGOS PÚBLICOS. COMO CIUDADANOS TENDRÁN DERECHO A VOTAR, PERO NO A SER VOTADOS. QUIENES HUBIEREN DEJADO DE SER MINISTROS DE CULTOS CON LA ANTICIPACIÓN Y EN LA FORMA QUE ESTABLEZCA LA LEY, PODRÁN SER VOTADOS.
  5. LOS MINISTROS NO PODRÁN ASOCIARSE CON FINES POLÍTICOS, NI REALIZAR PROSELITISMO A FAVOR O EN CONTRA DE CANDIDATO, PARTIDO O ASOCIACIÓN POLÍTICA ALGUNA, TAMPOCO PODRÁN EN REUNIÓN PÚBLICA, EN ACTOS DE CULTO O DE PROPAGANDA RELIGIOSA, NI EN PUBLICACIONES DE CARÁCTER RELIGIOSO, OPONERSE A LAS LEYES DEL PAÍS O A SUS INSTITUCIONES NI AGRAVIAR DE CUALQUIER FORMA, LOS SÍMBOLOS PATRIOS.

QUEDA ESTRICTAMENTE PROHIBIDA LA FORMACIÓN   DE TODA CLASE DE AGRUPACIONES POLÍTICAS CUYO TÍTULO TENGA ALGUNA O INDICACIÓN CUALQUIERA QUE LA RELACIONE CON ALGUNA CONFESIÓN RELIGIOSA. NO PODRÁN CELEBRARSE EN LOS TEMPLOS REUNIONES DE CARÁCTER POLÍTICO.

LA SIMPLE PROMESA DE DECIR VERDAD Y DE CUMPLIR LAS OBLIGACIONES QUE SE CONTRAEN, SUJETA AL QUE LA HACE, EN CASO DE QUE FALTARE A ELLA, A LAS PENAS QUE CON TAL MOTIVO ESTABLECE LA LEY.

LOS MINISTROS DE CULTOS, SUS ASCENDIENTES, DESCENDIENTES, HERMANOS Y CÓNYUGES, ASÍ COMO LAS ASOCIACIONES RELIGIOSAS A QUE AQUELLOS PERTENEZCAN, SERÁN INCAPACES PARA HEREDAR POR TESTAMENTO, DE LAS PERSONAS A QUIENES LOS PROPIOS MINISTROS HAYAN DIRIGIDO O AUXILIADO ESPIRITUALMENTE Y NO TENGAN PARENTESCO DENTRO DEL CUARTO GRADO.

LOS ACTOS DEL ESTADO CIVIL DE LAS PERSONAS SON DE LA EXCLUSIVA COMPETENCIA DE LAS AUTORIDADES ADMINISTRATIVAS EN LOS TÉRMINOS QUE ESTABLEZCAN LAS LEYES, Y TENDRÁN LA FUERZA Y VALIDEZ QUE LAS MISMAS LES ATRIBUYAN.

LAS AUTORIDADES FEDERALES, DE LOS ESTADOS Y DE LOS MUNICIPIOS TENDRÁN EN ESTA MATERIA LAS FACULTADES Y RESPONSABILIDADES QUE DETERMINE LA LEY.

Para comenzar sería conveniente definir algunos de los conceptos de los que se habla en los artículos antes citados, los cuales podrían causar algo de cuestionamientos. La Religión, Alberto Del Castillo Del Valle, la define de la siguiente manera:

“La Religión es la unión entre el ser humano y la divinidad, la que según algunos autores, se ha creado ante la necesidad en que se vio el hombre de explicarse fenómenos naturales (…). Así, en cada cultura ha habido diversos Dioses, a quienes se les rinde tributo, veneración y adoración y para agraciarse con él o ellos se realizan actos de diversa índole, debiéndose observar en forma primaria las leyes de esa religión, y posteriormente, las leyes humanas…”[1]

Por otro lado el culto, se definiría como “un conjunto de reglas que determinan dichas obligaciones (de la religión) y norman su cumplimiento”[2]

Habiendo esclarecido estos dos términos tan importantes en ambos artículos, me parece que Ignacio Burgoa es bastante exacto al hablar sobre la libertad religiosa:

images-6“La libertad religiosa, según hemos dicho, comprende dos libertades propiamente dichas: la de mera profesión de una fe o una religión como acto ideológico de sustentación de determinados principios, ideas, etc.., respecto de Dios y de la conducta humana frente a Él, y la cultual, traducida en una serie de prácticas externas que tienen como fin primordial la veneración divina y el perfeccionamiento religioso-moral- del individuo (…) La profesión religiosa, como concepción lisa y llana de ideas, postulados, etc.., o tiene limitación alguna; es por tanto, absoluta. En cambio, cuando una ideología religiosa se manifiesta exteriormente por diversos actos, principalmente por lo cultuales, éstos, constituyendo una actividad externa, trascendente o social del individuo, caen bajo el imperio del Derecho (…)”[3]

  1. ARTICULO 24.

El primer párrafo del artículo 24 es bastante claro por sí solo: principalmente se señala que cualquier mexicano tiene la libertad de creer en la religión que más le convenga, además puede participar en el culto privado o público propios de esa religión, siempre que:

  1. no sea un delito o “constituya una falta penada por la ley” pues en nuestra sociedad las leyes humanas están por encima de las leyes divinas.
  2. en los actos públicos no se debe usar la libertad para promoción de algún fin político o proselitismo.

También se hace mención de que el Congreso no puede establecer una única religión o prohibir otra.

Finalmente se estipula que cualquier tipo de culto público[4] debe llevarse a cabo en los templos o recitos religiosos y que si se da el caso contrario debe sujetarse a las leyes reglamentarias correspondientes.

  • ARTICULO 130.

images-2Si el artículo 24 es acerca de la libertad de culto, el 130 es sobre las medidas de regulación de esa misma libertad.

El artículo comienza reiterando que las Iglesias (claramente como institución y no como religión) y otras instituciones religiosas deben estar sujetas a la ley. Además de que es únicamente el Congreso de la Unión quien puede legislar en temas de culto público. A continuación se dan las especificaciones:

  1. Cualquier tipo de sociedad religiosa tiene personalidad jurídica cuando lleven a cabo el registro debido y únicamente la ley es la responsable de este registro y cualquier tipo de regulación.
  2. Aún con este “control” ninguna autoridad puede intervenir en la sociedad en sí, es decir, no tiene ninguna forma de inmiscuirse en asuntos internos o propios de la vida privada de la sociedad.
  3. Cualquier mexicano o extranjero podrá ejercer el ministerio de cualquier culto y deberán satisfacer los requisitos de la ley.
  4. Según la ley lo señale, los ministerios de cultos no podrán desempeñar cargos públicos, pero si tienen derecho de votar más no a ser votados; aunque si se podrían hacer cargo de un puesto público siempre y cuando hayan cumplido con el tiempo requerido de antelación para dejar de ser ministro de culto, respecto a lo que la ley designe.
  5. Los ministros de culto no pueden hacer proselitismo político, propaganda política ni nada que se le parezca; tampoco pueden oponerse a leyes del país, instituciones mediante máximas religiosas; de igual modo no podrán ofender de ninguna forma cualquiera de los símbolos patrios.

Por otra parte también se prohíbe que cualquier tipo de agrupación política use en cuyo título haga referencia a cualquier religión o alguno de sus dogmas tampoco se podrán realizar ningún tipo de reuniones políticas en ningún templo religioso.

En el siguiente párrafo nos indica que con la promesa decir la verdad y cumplir las obligaciones que se contraen se está sometido a las penas que conlleva en caso de faltar a lo anterior.

También se estipula que los ministros de cultos, así como sus ascendentes, descendientes, hermanos o cónyuges e inclusive las asociaciones a las que pertenezcan, no podrán heredar por testamento bienes de las personas a las que hayan ayudado espiritualmente y que no tengan parentesco de cuarto grado.

De igual modo el estado civil de las personas es competencia de las autoridades administrativas y bajo los términos que establezcan las leyes y tendrán el valor que la misma ley les otorgue. De esta manera las autoridades federales o municipales tienen las facultades y responsabilidades que dicte la ley.

images-8A manera de conclusión puedo decir que como se ha escrito a lo largo del trabajo, en México el Estado garantiza la libertad de religión así como de culto, y esto está plasmado en los dos artículos que se estudiaron en el presente escrito.

Si bien es cierto que hay libertad en la elección de las creencias que nos llenan espiritualmente o la elección de no creer en nada, es obvio que en la mayoría de los mexicanos hay una tradición de religión, es decir, somos católicos por herencia y es una característica en la idiosincrasia nacional. Algunas personas reflexionan acerca de las preguntas que han martirizado al hombre desde hace milenios, y son tantas y tan variadas que sería patético tratar de instaurar una sola religión (nuevamente) de Estado.

Así bien, me parece que es valiosísima esta libertad que existe en México y en otros países no, pues al final del día cualquier religión o corriente filosófica que decidamos profesar es para la tranquilidad espiritual de cada individuo.

[1] Del Castillo Del Valle Alberto, Garantías del gobernado, p 231-232.

[2] Burgoa Ignacio, Las Garantías Individuales, p 403.

[3]Ibíd. p 405.

[4] El culto público debe entenderse como aquel en la que cualquier persona no practica el culto en la intimidad de su hogar, como por ejemplo una misa masiva. Y por consiguiente el culto privado son las actividades que se llevan a cabo en privado o con personas con las que se tiene alguna especie de relación, como un funeral.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s