Cuenta corriente

Por Erik Daniel Poot Lozano                                                                                       

UnknownLa cuenta corriente es una creación de la práctica mercantil, la doctrina. La jurisprudencia contemporánea, El primer código que reglamento esta práctica fue el Código de Comercio de Chile de 1865, y en nuestro país se regulo en la Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito de 1932.

Existe Cuenta Corriente

            “Cuando dos personas y en particular dos comerciantes, están en continuas relaciones de negocios y se convierten a menudo en acreedora y deudora la una de la otra, naturalmente son inducidas y con el fin de simplificar las cosas, a no liquidar cada operación a su vencimiento. La liquidación se hará en bloque, ya sea al fin de la serie de operaciones o de las relaciones de negocios, ya sea en fechas regularmente fijadas, si se prosiguen dichas operaciones por largos periodos”[1]

En esta operación siempre se determinara un saldo, que será la cantidad que deberá pagarse, después de sumar las deudas de cada uno de los cuenta-corrientitas y compensarlas globalmente hasta el importe del total menor; esto con la intención de determinar quién es el deudor y el monto del saldo.

Los créditos derivados de estas remesas reciprocas se deberán anotar como partidas de abono o de cargo en una cuenta, y solo el saldo que resulte a la clausura de la cuenta constituye un crédito exigible y disponible.

El monto de las operaciones puede tratarse de asuntos puramente dinerarios o puede tratar sobre compraventas, suministros, prestación de servicios; ambas partes se abren créditos recíprocos.

Por su parte Cesare Vivante, entiende a la cuenta corriente, como:

“Dos contratantes se conceden temporalmente un crédito por sus remesas reciprocas a efecto de que el que resulte acreedor al cierre de la cuenta pueda exigir solamente la diferencia entre el deber y el haber”[2]

Cabe señalar que aunque esta operación tenga un carácter mercantil, se acepta la celebración de esta entre personas no comerciantes, pero siempre con el carácter mercantil, está regulada de los artículos 302 al 310.

Unknown-1Artículo 302.- En virtud del contrato de cuenta corriente, los créditos derivados de las remesas recíprocas de las partes, se anotan como partidas de abono o de cargo en una cuenta, y sólo el saldo que resulte a la clausura de la cuenta constituye un crédito exigible y disponible.[3]

En la actualidad podemos ver su utilización aparejada a otra figura de derecho mercantil tal como lo es la tarjeta de crédito en la cual el banco otorga cierta cantidad de crédito a una persona que puede usarlo a su voluntad y puede ir pagando el dinero que usa de forma periódica.

Naturaleza Jurídica[4]

Según Cervantes, “es un contrato Normativo, contrato definitivo en relación con todos los demás a que se refiere, contrato que puede tener contenido variable como lo es el de las reglas de derecho.”

Es un acuerdo normativo que establece las reglas generales a las que se sujetaran, con pérdida de su individualidad, los créditos que resulten de las remesas reciprocas de los cuenta corrientitas.

            Existen dos partes legalmente calificadas de cuentacorrentistas, que pueden ser personas físicas o morales, regularmente comerciantes, ambos se conceden crédito, recíprocamente y acuerdan solo el pago del saldo final a cargo de quien resulte deudor.

Sin embargo cabe la posibilidad de la intervención de algún tercero, esto permitido por el art. 306 de la LGTyOC

Artículo 306.- La inscripción en cuenta de un crédito contra tercero se entiende definitiva y a riesgo de quien recibe la remesa, salvo reserva expresa para el caso de insolvencia del deudor.[5]

Otra forma de intervención de una tercera persona se da en el supuesto del art 307

images-1
Artículo 307.- El acreedor de un cuentacorrentista puede pedir el aseguramiento y la adjudicación del saldo eventual de la cuenta corriente. En este caso, no podrán tomarse en consideración con respecto al embargante, desde la fecha del aseguramiento, las partidas de cargo correspondiente a operaciones nuevas. No se considerarán como operaciones nuevas las que resulten de un derecho del otro cuentacorrentista ya existente en el momento del aseguramiento, aun cuando todavía no se hubieren hecho las anotaciones respectivas en la cuenta. El cuentacorrentista contra el que se hubiere dictado el aseguramiento, debe notificarlo al otro cuentacorrentista, y éste tendrá derecho a pedir desde luego la terminación de la cuenta.[6]

Los elementos objetivos Son las remesas de dinero, bienes o servicios y su consecuente anotación como partidas de abono o de cargo que efectúan las partes en sus libros correspondientes, a condición de que ambas mantengan abierta una sola cuenta para este contrato. [7]

Se entiende por remesa no solo él envió material que haga un cuentacorrentista al otro, sino toda operación que motive que anote la operación en una la cuenta corriente, por producir un crédito contra alguna de las partes. A cada anotación corresponde una contra partida en la cuenta del otro.

La propiedad de las remesas se transfiere a la cuenta corrientita a quien se envían o cargan en su cuenta. Por otra parte las remesas de títulos de crédito se entenderán hechas salvo buen cobro. (Según el art. 306)

La exigibilidad del saldo al operar la clausura de la cuenta, lo cual no plantea la terminación del contrato, sino la exigibilidad del saldo, esto conforme al artículo 308

Artículo 308.- La clausura de la cuenta para la liquidación del saldo se opera cada seis meses, salvo pacto o uso en contrario. El crédito por el saldo, es un crédito líquido y exigible a la vista o en los términos del contrato correspondiente. Si el saldo es llevado a cuenta nueva, causa interés al tipo convenido para las otras remesas, y en caso contrario, al tipo legal.[8]

Ahora haremos un análisis en el cual vamos a diferenciar esta figura jurídica de otras que podrían llegar a ser similares respecto de algunos aspectos.

Según Garrigas, la cuenta corriente se diferencia de otros contratos, por:

Respecto de la concesión de un crédito, o también llamada cuenta corriente simple, se establece que esta tiene la característica de ser unilateral, mientras que la cuenta corriente ambas partes se conceden crédito l hacerse remesas reciprocas

En la apertura de crédito en cuenta corriente, el único deudor es el acreditado, mientras que en la cuenta corriente ambas partes de forma alternada pueden ser deudores y acreedores.

En la llamada; cuenta corriente de cheques, el único acreedor es el cuentahabiente del banco, no existe la reciprocidad de remesas.

En la Cuenta de Gestión, es la que abre el comisionista para anotar las remesas que le hace el comitente y los desembolsos que el gestor haga en la cuenta de este, se dice que este es solo un medio contable y no una cuenta corriente.

imagesA continuación referiré a una de las características peculiares que atañen a esta figura jurídica, la cual es la individualidad del crédito Es necesario que cada Crédito se anote específica y pormenorizadamente, en razón de que la remesa a la que corresponda mantendrá en todo momento su individualidad, si bien al final formara parte de una cifra total, activa o pasiva. Esto se fundamenta en el artículo 304 de la LGTyOC.

Artículo 304.- La inscripción de un crédito en la cuenta corriente, no excluye las acciones o excepciones relativas a la validez de los actos o contratos de que proceda la remesa, salvo pacto en contrario. Si el acto o el contrato son anulados, la partida correspondiente se cancela en la cuenta.[9]

Otro elemento que nos demuestra que cada remesa es individual, ya hace contenido en el artículo 305

Artículo 305.- El cuentacorrentista que incluya en la cuenta un crédito garantizado con prenda o hipoteca, tiene derecho a hacer efectiva la garantía por el importe del crédito garantizado, en cuanto resulte acreedor del saldo. Si por un crédito comprendido en la cuenta, hubiere fiadores o coobligados, éstos quedarán obligados en los términos de sus contratos por el monto de ese crédito en favor del cuentacorrentista que hizo la remesa y en cuanto éste resulte acreedor del saldo.[10]

Por ultimo también es gran relevancia lo expreso en el artículo 306

Artículo 306.- La inscripción en cuenta de un crédito contra tercero se entiende definitiva y a riesgo de quien recibe la remesa, salvo reserva expresa para el caso de insolvencia del deudor. A falta de pacto expreso, la remesa de títulos de crédito se entiende siempre hecha salvo buen cobro. Si el crédito no es pagado a su vencimiento, y existe la cláusula salvo buen cobro, expresa o subentendida, el que recibió el crédito podrá a su elección asentar en la cuenta la contrapartida correspondiente restituyendo el título, o ejercitar las acciones que de éste se deriven.[11]

Cabe hacer mención de que muchos autores, entre ellos Vivante, Dávalos Mejía, Cervantes ahumada, se han pronunciado en contra de la individualidad de las remesas, argumentando principalmente que la cuenta corriente es indivisible, en el sentido de que los créditos en ella incluidos en ella no pueden separase y pierden su individualidad y su exigibilidad, todas las operaciones que entran en el cauce de la cuenta, son arrastrados por la corriente de la misma, para fundirse en un solo saldo final, en la época de la clausura.[12]

Así mismo hay que hacer mención de otra característica que es la inembargabilidad del crédito; Cervantes nos dice que solo se puede embargarse el saldo eventual de la cuenta, y en el caso de embargo se considerará cortada está en el momento del embargo y no afectarían al embargante las operaciones nuevas. Esto se encuentra respaldado por el artículo 307 [13]

Artículo 307.- El acreedor de un cuentacorrentista puede pedir el aseguramiento y la adjudicación del saldo eventual de la cuenta corriente. En este caso, no podrán tomarse en consideración con respecto al embargante, desde la fecha del aseguramiento, las partidas de cargo correspondiente a operaciones nuevas. No se considerarán como operaciones nuevas las que resulten de un derecho del otro cuentacorrentista ya existente en el momento del aseguramiento, aun cuando todavía no se hubieren hecho las anotaciones respectivas en la cuenta. El cuentacorrentista contra el que se hubiere dictado el aseguramiento, debe notificarlo al otro cuentacorrentista, y éste tendrá derecho a pedir desde luego la terminación de la cuenta.[14]

Esta figura jurídica prevé que salvo estipulación en contrario, la clausura de la cuenta, para los efectos del pago se realizara cada seis meses, en la inteligencia que dicho saldo configura un crédito líquido y exigible a la vista por su titular, con todas las consecuencias respectivas, particularmente de orden procesal.

Unknown-3Si se opta por llevar el saldo a una nueva cuenta, su importe causara intereses al tipo convenido para todas las demás remesas, de no haber convenio, sobre el tipo legal.[15]

Opera la terminación cuando se presenten cualquiera de los supuestos que establece el artículo 310

Artículo 310.- El contrato de cuenta corriente termina al vencimiento del plazo convenido. A falta de éste, cualquiera de los cuentacorrentistas podrá, en cada época de clausura de la cuenta, denunciar el contrato, dando aviso al otro cuentacorrentista por lo menos diez días antes de la fecha de clausura. La muerte o la incapacidad superveniente de uno de los cuentacorrentistas, no importan la terminación del contrato sino cuando sus herederos o representantes o el otro cuentacorrentista opten por su terminación.

Referencias

Cervantes Ahumada Raúl, “Títulos y Operaciones de Crédito” Editorial Herrero S.A, ed. 14.-, México 1988, p.p. 485

Díaz Bravo Arturo, “Títulos y Operaciones de Crédito” IURE editores, 1.- ed, México, 2006, p.p.415

[1] Cervantes Ahumada Raúl, “Títulos y Operaciones de Crédito” Editorial Herrero S.A, ed. 14.-, México 1988, p. 259

[2] Díaz Bravo Arturo, “Títulos y Operaciones de Crédito” IURE editores, 1.- ed, México, 2006, p.311, cit, Vivante Cesare , Traitè de droit comercial, t. IV, Les Obligations, M. Grrand & È. Brière, Paris, 1912, Pag,279

[3] Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

[4] Op. Cit , Cervantes, p. 260

[5] Ley General de Títulos y Operaciones de Crédito

[6] Ídem

[7]Op. Cit. Díaz, 313

[8] LGTyOC

[9] LGTyOC

[10] LGTyOC

[11] LGTyOC

[12] Cfr. Cervantes, p. 262

Cfr. Díaz, p.315

[13] Op. Cit. Cervantes, p. 262

[14] LGTyOC

[15] Op. Cit, Díaz, p. 316

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s