Ensayo sobre el libro “Tomochic”

Por José Andrés Barrientos Domínguez

Introducción

images-2La época que en México se conoce por el nombre de El Porfiriato fue una de muchos contrastes. Por un lado el general Don Porfirio Díaz había podido controlar a las diferentes facciones que todavía a finales del siglo XIX se disputaban el poder, creando así un ambiente de estabilidad en todo el país a través de su dictadura unipersonal representada por él, a nivel federal, y por los gobernadores de los estados a nivel local valiéndose de la prensa para ensalzar sus triunfos en cuanto a seguridad pública y nacional y del ejército, y de las fuerzas rurales respectivamente; por otro el crecimiento industrial y económico de México produjo una enorme masa de personas explotadas y necesitadas tanto en el campo como en las ciudades, sobre todo en el primero; ante estas grandes cargas y desigualdades entre pobres y ricos y en un ambiente en que los derechos fundamentales estaban coartados por la dictadura de Don Porfirio muchos pueblos y sectores desfavorecidos por el sistema levantaron la vos y en armas también, hechos tan inauditos y nefastos como las huelgas de Cananea de 1906 y de Rio Blanco en 1907 pero hay otro evento en que se cobró con sangre la osadía de defender los derechos del hombre: Tomochic. Este nombre no suena mucho en los libros de historia pero forma parte de los innumerables ejemplos de “Mátelos en caliente” durante este periodo histórico.

En 1892 en un pueblo de la sierra Madre Oriental en la jurisdicción del estado de Chihuahua se levantó en armas un pueblo por ver violados su derecho a profesar la religión que a ellos más les conviniera. Para destruir esta rebelión el gobierno federal mandó un ejército formado de batallones del colegio militar, de guardias rurales y cuerpos de guardias levantados entre los hombres del norte, entre el noveno batallón estaba en sus filas un subteniente llamado Heriberto Frías, muchacho de 20 años nacido en 1870 en la ciudad de Querétaro que por falta de recursos sobrevenidos por la muerte repentina de su padre tuvo que abandonar la Escuela Nacional Preparatoria para ser admitido en el Colegio Militar, estancia que padeció mucho pues sus recursos físicos no podían con el peso del ejercicio militar; la vida le fue adversa en sus años mozos para devolverle una sonrisa el final de sus años pues a pesar de quedar regordete y casi ciego ocupó varios puestos de gobierno y contó con la simpatía del general Don Álvaro Obregón. Si bien su prosa corresponde a la época de la poseía modernista tiene una que otra obra en prosa entre las que sobresale “Tomochic”, crónica de una evento militar y parte autobiográfica del autor, fue escrito dadas las falacias que el gobierno dio a conocer a través de los diarios sobre la campaña de Tomochic queriendo dar a conocer el verdadero suceso que muestra la falta de preparación y técnica militar entre el ejército federal

Argumento

Miguel Mercado, joven subteniente del noveno batallón del ejército federal bajo las órdenes del general Rangel se encuentra de campaña en el norte del país con dirección a Tomochic, pueblo que se rebeló al gobierno estatal y federal en 1892 de la villa Concepción Guerrero a Tomochic en el que cuenta las travesías que tiene que pasar entre la falta de encontrar buena comida en las ciudades y pueblos del norte y la juventud y embriaguez de sus compañeros de tropa, que como él tienen su misma edad, en una de estas fondas donde usualmente comen conoce de vistas a una joven norteña de la que queda prendado de su belleza; con forme van avanzando hacia Tomochic, en un punto cercano cerca de un rio donde hay unas cuantas casuchas reconoce a la joven de la que se enamoró y descubre que vive ahí junto con su madre y su padrastro con quien para desgracia de ella lleva una relación incestuosa quien es un hombre alto, gordo, barbón y soñoliento. La niña. De nombre Julia accede a sus amores pues dada la situación que vive Mercado es el único ser que le muestra cariño y en una noche en que el “ogro”, como lo llama, cuyo verdadero nombre era Bernardo Carranza llega tarde del pueblo de emborracharse consuman su amor en la cabaña donde viven, después de esa muestra de verdadero y juvenil cariño nunca la vuelve a ver hasta Tomochic, donde van tanto él como ella.

Unknown-5La subida por las colinas de la Sierra Madre es larga y fatigosa hasta que llegan a una explanada en donde se vislumbra el valle de Tomochic, atravesado por un rio con bosques y montañas a su alrededor y en medio el pueblo objetivo de la campaña. Al día siguiente empieza la refriega en el bosque cerca al pueblo de Tomochic en el que el 9° y el 11° batallón son casi diezmados por la mala dirección del coronel dado el terrero en que maniobran, la puntería y valor de los tomochitecos y una espesa niebla que junto con el humo de la fusilería no dejaba ver nada; la caballería que venía desde el otro lado de la sierra, de Sinaloa tampoco puede penetrar al pueblo por el lado opuesto por lo que decide vadear el pueblo de noche y unirse a la fuerzas del general Rangel. La maniobra siguiente, según el alto mando militar es tomar el cerro más alto del valle donde una guerrilla de tomochitecos está guarecida pues si cae este cerro se pueden diezmar fácilmente las fuerzas del pueblo y tomarlo, de forma rápida y segura logran llegar a la falda del cerro protegidos por el fuego del único cañón que cuentan como artillería, después de mucho subir e ir tomando punto por punto al final del día logran tomar el cerro en cuya punta ondea una bandera roja, símbolo de los tomochitecos, al querer bajarla el capitán de su división muere presa de Bernardo Carranza, al ver esto los subtenientes lo matan a bayoneta calada. A partir de esta victoria, la toma del pueblo se va haciendo más fácil pero más lenta; después de algunos días de tomado el cerro se logra tomar la iglesia la cual es quemada junto con las casas de la orillas del pueblo las cuales sirven ahora como cuartel general y casas de alojamiento de los soldados quedando como único punto a tomar la casona maciza de los ricos del pueblo, quienes también estaban inmiscuidos en la rebelión.

Después de tratar de conferenciar con Cruz Chávez, el rebelde en jefe de los tomochitecos, sobre que ya era tiempo de que se rindieran, que sólo causaba males a sus soldados y los habitantes del pueblo Chávez se negó rotundamente, eran tanto su fanatismo que prefería morir peleando que a manos de los hijos de satanás, como nombre a los miembros del ejército federal. Con un par de días más de asedio las tropas federales lograron entrar en la casa en la cual encontraron gran cantidad de enfermos, ancianos, mujeres y niños, del ejército rebelde sólo al jefe Cruz Chávez y un puñado de sus hombres aún en pie. El objetivo de la campaña se cumplió a costa de muchas pérdidas en el primer ataque, de falta de coordinación y en cambio la abundancia de Unknown-6ineptitud en el mando militar de la campaña. Terminada la campaña y restablecido el alcalde del pueblo y mientras la mujeres, niños y ancianos se restablecían del ataque él busca desesperadamente a Julia, el tiempo pasa y la angustia de no encontrarla y de darla por muerta lo tiene loco, su tristeza se aumenta cuando su madre le dirige un carta en la que le dice que el borracho de su marido, padrastro de Miguel se la lleva fuera del país si saber la fecha del regreso; un día lo sorprende un alboroto en el cuarto de las mujeres tomochitecas el cual es producido porque una de ellas, flaca y demacrada se está muriendo, cuando Mercado entra a reconocer a quien está agonizando se encuentra con que aquella mujer al borde del sepulcro es Julia, la abraza con frenesí y en sus brazos expira su último aliento.

Análisis

De la obra de Heriberto Frías Alcocer se pueden sacar dos propósitos. Primero, el crear una crónica que trata de ser verdadera y apegada a los hechos verdaderos que pasaron en la campaña de Tomochic en 1892; se entiende que esto con la intención de dar a conocer la verdad sobre los hechos al público mexicano y no tratar de tapar la falta de una adecuada táctica militar. Esto se ve reflejado en los extensos capítulos en los que narra los hechos de la campaña, punto por punto, por lo menos en los que a su batallón le tocó tomar parte, como el primer encuentro entre tomochitecas y federales en que salieron vencedores los primeros; la toma del cerro de la cueva; el incendio y destrucción de la iglesia, en el que su batallón no tomo parte; en estos episodios pone mucho énfasis en el sacrificio de sangre, sobre todo en el primer lance de la campaña, joven de los cadetes del Colegio Militar, adiestrados en Chapultepec y aventados a la muerte por no planear bien la estrategia que se tomaría ni una adecuada maniobra de avance pues en vez de cuadros compactos y recto debieron a haber andado en guerrillas. También dentro de esta crónica se notan ciertos aspectos de reproche y crítica al régimen de Díaz, sobre todo en cuanto a las causas del movimiento armado: a la par de que querían crear un nueva iglesia, también querían independizarse de México pues los titulares de la instituciones encargadas de la seguridad pública del lugar fueron más allá de sus atribuciones: el gobernador del estado de Chihuahua quiso robar las imágenes de la iglesia de Tomochic, un juez de villa Concepción Guerrero violó a una india tomochiteca. Por ello es que desconocieron a la autoridad civil.

Segundo, como texto autobiográfico del autor. Al vivir en carne propia los sucesos de la campaña nos cuenta sus experiencias amorosas con Julia, ese primer amor de juventud tan puro como él lo pinta quien fuera el único remedio a su tristeza y melancolía; el remedio que encontró para su soledad y más aún por el dolor que comparte con su madre pues sabe aunque no lo diga en sus cartas, que no es una mujer feliz al lado del ebrio habitual de su padrastro, quien la aleja de su hijo al llevársela fuera del país. Momentos más alegres aquellas que pasa en compañía de sus compañeros del colegio en las comidas de la fondas, tomando tequila o sotol y comiendo gordas de maíz con cecina a la hora de la comida.

Conclusión

Unknown-7Para terminar, cabe mencionar que es una de los pocos textos que nos hablan sobre historias de campaña de aquella época y que lo tienen como eje principal de su historia; evidentemente no es un libro costumbritas aunque sí tiene muchas alusiones a la vida militar en campaña pero se nota más al hablar poco de la vida en la poblaciones norte. Cabe mencionar que aunque el autor se dedica en su mayoría la lírica tiene buena mano para la prosa.

 

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