Tlatelolco aquella tarde

Unknown-1Luis González de Alba decidió quitarse la vida un dos de octubre del 2016, en algunas de sus obras anteriores hoy a la luz de ese acontecimiento podríamos dar una lectura de que habría avisado ese deseo, como fue en “Mi último Tequila”, una colección de ensayos y cuentos que previamente comentamos en este espacio.

Con su lamentable fallecimiento se había avisado que estaba por aparecer una última obra que de hecho ya estaba en prensa para ser publicada, este se volvería su testamento sobre el incidente del Tlatelolco en el 68, González de Alba al terminar sus estudios de psicología en la UNAM se involucra en el movimiento estudiantil del 68, movimiento que provocaría lo aprehendieran y lo arrestaran en la cárcel del Lecumberri durante dos años.

tlatelolco-aquella-tardeLa principal intención de González de Alba de regresar a narrar de ese incidente reside en tratar de clarificar que fue lo que pasó en esos días, pues al parecer en la medida en que pasa el tiempo aparecen muchas personas que buscan interpretar de manera sesgada el incidente causando confusión, caos y algunas veces olvido.

Esta actividad de González de Alba no es nueva, ya había hecho este proceso de clarificación de los hechos ante la obra de Elena Poniatowska sobre el 68. Poniatowska quien a decir de González de Alba era su amiga, tergiversaría varias frases de la obra que escribiría en Prisión “Los días y los años” halló cerca de 60 correcciones que obligarían a que se reimprimiera y modificara la obra en 1998.

Cuando uno lee esta obra se imagina como estos hechos pasaban por la mente de él como si fueran una película, no se perdieron en el pasado, constantemente en varios de sus editoriales o ensayos aparecía este evento, tanto su obsesión con la verdad científica como la obsesión sobre la verdad de lo acontecido en este incidente lo perseguirían toda su vida.

Tlatelolco aquella tarde reúne varios textos escritos en distintos momentos todos guiados por un interesante resumen de los acontecimientos sucedidos en la Plaza de las Tres Culturas. González de Alba vio todo lo acontecido desde el tercer piso del Edificio Chihuahua.

Luis-Gonzalez-de-ALba-se-suicidóDe las cuestiones más interesantes que aparecen en este libro es la narración sobre como varios soldados se compadecieron y ayudaron a González de Alba, desde el que le compartió un poco de melón hasta el que le ofreció una cobija, pasando por el que pretendía golpearlo pegándose con su puño en su propia mano para que creyeran los demás militares que cumplía su función.

Es un texto honesto, crítico, emotivo en muchas partes, en esta cuenta el conflicto que tendría con Elena Poniatowska, de su experiencia durante dos años en el Palacio Negro del Lecumberri, en el que se tiene el privilegio de poder contar de algunas fotos que fueron tomadas durante su estancia en esta cárcel, si quisiera englobar todo, es un ejercicio de nostalgia, pero no de aquella que en un afán sentimentalista busca redimensionar lo que se vivió, sino de una que busca narrar lo que mente guarda como punzante daga que transforma la realidad, la persona, la vida misma.

Tlatelolco aquella tarde es un libro que vale la pena leerse, tal vez y acompañado de “Los días y los años, para conocer a aquel autor que hoy de una forma u otra, seguro vive feliz en la Isla de Poros, aquel lugar sobre el que dedicó su último tweet.

Agradecemos a Ediciones Cal y Arena la posibilidad de poder invitar a la lectura de esta interesante obra.

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