La Constitución y su vicio original

Por Hiram Octavio Piña Torres

images1. En el contexto actual del centésimo aniversario de nuestra Constitución hemos escuchado, leído y visto grandes celebraciones que van desde discursos, artículos, y ponencias, hasta llegar a fiestas, galas, actos públicos y congresos, todos ellos con un objetivo en común: buscar enaltecer a nuestra Carta Magna; sin embargo, en muy pocas ocasiones se hacen críticas sobre lo que fue, lo que es y a lo que se aspira que sea, y son muy pocos los que gustan de abordar un tema tanto sensible: la legitimidad de la Constitución mexicana.

2. Ahora bien, para poder abordar el problema de legitimidad que pueda tener nuestra Ley Fundamental, hemos de recordar cuál es su origen, y no nos referimos a la historia del libro de texto gratuito que durante tantas décadas buscaba legitimar a la Revolución que le dio origen. Nos referimos bien no sólo al método que llevó a la elección de los “constituyentes”, sino también a la discusión, aprobación y posterior promulgación de la finalmente denominada “Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos”.

3. El vicio o “pecado” original de la Constitución de 1917, se dio desde el momento mismo de la elección de aquellos que redactarían la Carta Magna, pasando por la formal propuesta de “Proyecto de Reformas a la Constitución de 1857” presentada por Venustiano Carranza, y finalizando con las condiciones de tiempo y forma que les fueron impuestas a los constituyentes para la discusión del mismo.

4. Así, hemos de recordar que el mecanismo para la elección de los constituyentes atendió simple y llanamente al capricho político de Venustiano Carranza, entonces “Primer Jefe del Ejército Constitucionalista” y autodenominado “Encargado del Poder Ejecutivo”, quien no siguió de ninguna manera el procedimiento señalado en a la Ley Electoral del 12 de febrero de 1857 (artículo 43) para adquirir el último nombramiento señalado.

5. Si bien se sabe que el procedimiento señalado en la Ley Electoral entonces vigente no fue seguido con razón del conflicto armando, de facto, el primer proceso que los grupos de poder en pugna habían diseñado para darle legitimidad a su movimiento –la Convención de Aguascalientes (1914)– fue desconocido por Carranza y en un acto totalmente distintivo

de una autocracia –sin que ello implique ejercer juicios de valor– comenzó a gobernar y con ello a expedir leyes y decretos1 como lo fuesen la Ley del Divorcio (1914), así como la propia Convocatoria al Congreso Constituyente de 1916 (1916), sustentándose tan solo en el Plan de Guadalupe.

6. Respecto de la Convocatoria al Congreso Constituyente, Carranza, en la exposición de motivos de la misma, la justifica con base en el Constituyente de 1856 organizado tras el triunfo de la Revolución de Ayutla2 pero sigue un método distinto mediante el cual destruye cualquier clase de pluralismo que en lo formal la Constitución de 1857 defendía – y que además le dio origen–, y cuyo orden Constitucional decía buscar proteger3.

7. Esa discrepancia entre lo que le dio legitimidad a la Constitución del 57 y que minó la de la de 1917 radica en el método de elección de los diputados constituyentes, un vicio, que provocó que tan sólo una de las visiones sobre las necesidades del país fuese la que Unknownprevaleciese, que fuese sólo la visión “Constitucionalista” la encargada de definir los deseos, aspiraciones y necesidades de un pueblo entero. Lo anterior, como se dijo, se plasmó desde la convocatoria al Constituyente en cuyo artículo 4o estableció como requisito «[No haber] ayudado con las armas o sirviendo empleos públicos a los gobiernos o facciones hostiles a la causa Constitucionalista»4, además de obligar a adherirse a la causa “constitucionalista” de manera formal (art. 8o, fracc. IV de la Convocatoria a elecciones), y mediante protesta, a los que fuesen electos.

8. Bajo el supuesto anteriormente descrito, quedo en el entendido que él y sólo él representaba la defensa de la Constitución, del orden social y de los valores de todo un país, aún y cuando los hechos de una lucha encarnizada demostraban en la realidad que no era así. Carranza, dejaba fuera no sólo a los grupos que decía habían corrompido el orden constitucional (porfiristas, reyistas, huertistas y orozquistas [sic.]), sino también a los ideólogos de aquellas facciones de luchadores populares que le dieron origen a la lucha armada en contra de los excesos cometidos por aquellos (zapatistas y villistas [sic.]).

 

Unknown-29. Para demostrar, que en realidad existió una evidente homogeneidad de opiniones, y no la idea generalizada de que existió un enorme pluralismo, posiciones radicales e ideas renovadoras, basta con señalar que de 179 dictámenes votados 118 fueron votados por unanimidad, 46 fueron votados por mayoría calificada y tan solo 15 por mayoría absoluta5. En realidad, y como lo muestran las estadísticas fueron contadas las ocasiones en donde existieron divisiones marcadas y sí muchas en las que hubo un consenso general, después de todo, si hiciéramos un símil es como si un solo partido político hubiese controlado la redacción de la Constitución.

10. Como antes se dijo, la Constitución de 1917 fue presentada en un principio como un “Proyecto de Reformas” a la Constitución de 1857; eso provocó que, a diferencia de cualquier otra Constitución moderna en el mundo occidental, la mexicana, no tenga una declaración de principios, una justificación de ser del nuevo Estado mexicano que en aquella ocasión se impuso. Decir por qué no es tan difícil: simplemente se sabía sin legitimación y buscaba crearse una propia a través de la supuesta “defensa de la Constitución”.

11. La justificación que Carranza había argüido a partir del antecedente de la Revolución de Ayutla evidentemente cae por su propio peso, a diferencia de su nueva Constitución, la de 1857 no limitó a una sola corriente las ideas que se pudieran plasmar, había incluido las ideas de liberales, así como las de los conservadores, habiendo tanto moderados como radicales en ambos bandos. Tan fue así que rezaba en su declaración de principios «En el nombre de Dios y con la autoridad del pueblo mexicano», sin Unknown-1embargo, ello no implicó una separación en la norma entre iglesia y Estado, tampoco evitó que se reconocieran derechos (art. 1o) y no que se otorgasen. En cambio, la Constitución de 17 significó un retroceso de más de 100 años a un régimen en donde el individuo no podía aspirar a más derechos y libertades que a aquellos que el Estado le otorgase.

 

12. ¿Qué problemas trajo consigo la ilegitimidad de la Constitución? Uno muy básico: la falta de arraigo de la población con su Ley. Éste problema, aunque pudiese parecer banal, en realidad lleva a problemas diarios de respeto a la ley, a una idea de que la ley no está para cumplirse, ideas que, aunque tratan de ser combatidas mediante discursos que falsamente dicen que son las leyes que la nación o el pueblo se han dado, evidentemente no serán jamás desarraigadas del común porque las normas, empezando por la Constitución, no se atienen a la realidad y a las necesidades de aquellos cuya conducta pretende ser regulada.

13. Posibles soluciones son pocas, y la que pareciera ser la más idónea en el contexto actual de una sociedad democrática y plural como en la que vivimos pudiera ser el referéndum. Ejemplos de naciones modernas con éste mecanismo de legitimización directa de los actos legislativos son varios, entre los que destacan Italia, Colombia y España, siendo quizás el más cercano a la realidad mexicana el caso colombiano6.

1 Véase SEGOB. Recopilación de Leyes y decretos. Expedidos el año de 1916, bajo el régimen preconstitucional de la Primera Jefatura del Ejército Constitucionalista (1922) https://www.sitios.scjn.gob.mx/constitucion1917- 2017/sites/default/files/venustianocarranza/archivos/3Enero-Dic1916RecopilaciondeLeyesyDecretos.pdf

2 DOF. Decreto relativo a la formación de un Congreso Constituyente del 22 de septiembre de 1916. p. 351

https://www.sitios.scjn.gob.mx/constitucion1917-

2017/sites/default/files/venustianocarranza/archivos/5ConvocatoriaConstituyenteDO1916.pdf

3

4 DOF. Op Cit p. 352

Gobierno del Estado de Coahuila. Decreto 1451 del 2 de diciembre de 1913. https://www.sitios.scjn.gob.mx/constitucion1917-2017/sites/default/files/venustianocarranza/archivos/1Marzo1913- Nov1915PrimeraJefaturadelEjercito%20Constitucionalista_Coahuila.pdf

5 Marván Laborde, Ignacio. ¿Cómo Votaron los Diputados Constituyentes de 1916-1917? CIDE, México, 2004, p. 5.

6 Artículo 378 de la Constitución Política de Colombia.

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