Supremacía Constitucional

Por José Luis Rebollo Ornelas

images-7La Supremacía Constitucional es uno de los principios en los que se apoya toda Constitución. Por lo cual es uno de los temas indiscutibles en los temarios de Teoría de la Constitucional. Con este ensayo me gustaría tratar de explicar cuál es mi percepción del tema, primero explicaré cómo le ha definido a la Constitución, posteriormente, escribiré el entendimiento que tengo sobre el principio de Supremacía Constitucional, para finalizar con algunas ideas sobre el tema aterrizándolas al panorama Constitucional mexicano.

Si no entiendo mal y desvirtuó el pensamiento de Carl Schmitt, para él la palabra “Constitución” posee una infinidad de sentidos, ya que de manera general, cualquier cosa u objeto tiene una “constitución”. De aquí no cabe obtener ningún sentido específico o particular. Si es que se quiere llegar a un concepto, según este autor, hay que limitar la palabra “constitución” a “Constitución del Estado”.

Una de las acepciones más frecuentes y recurrentes que suele darse a una Constitución es la del jurista Ferdinand Lasalle, quien define a ésta como la suma de los factores reales de poder que rigen en un país, los cuales, al momento de ser llevados a una hoja se convierten en factores jurídicos.

La Constitución no es una ley ordinaria, sino que es la ley fundamental de un Estado, en la cual, si no estoy errado, suelen configurase y ordenase por un lado los poderes del Estado contemplados en su texto, y por otro, se reconocen u otorgan los derechos fundamentales de los individuos y determina los límites de las autoridades políticas.

Por otra parte, Hans Kelsen, autor de la “Teoría Pura del Derecho”, establece que el orden jurídico de un Estado se encuentra estructurado en un sistema

escalonado de forma piramidal, en el que en su vértice o punta está ocupado por una “norma hipotética fundamental”, de la que deriva la validez de todo el orden jurídico nacional. De tal manera que el orden jurídico no se integra por normas de un mismo nivel, sino que se encuentran jerarquizadas, distinguiéndose las normas primarias o fundamentales y las secundarias o derivadas.

images-4Kelsen sostiene que la validez de las normas secundarias o derivadas se encuentra en que se presupone que fueron creadas de acuerdo con la existencia de otras cuya validez se admite, y la norma cuya validez no puede derivar de otra superior sería la ley fundamental o Constitución. La estructura escalonada y piramidal del orden jurídico a que hace alusión Kelsen, se puede apreciar claramente en el sistema jurídico mexicano, en el que existe un notable sometimiento de las normas jurídicas secundarias a la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos.

De acuerdo con esta teoría, la única ley que jurídica, ideológica y políticamente, podría considerarse suprema es la Constitución, por lo que toda norma jurídica secundaria tendrá validez dentro de nuestro sistema legal, únicamente si sus preceptos son acordes a los principios tanto formales como materiales que han sido establecidos en la Constitución.

Finalmente, también se suele definir a la Constitución como la voluntad soberana del pueblo, realizada a través del Congreso Constituyente; la cual es fuente de los poderes que crea y organiza, en este sentido éstos no pueden ir más allá de su norma creada, lo que implica que ésta sea superior a ellos.

Principio de supremacía constitucional en el sistema jurídico mexicano

En el sistema jurídico mexicano, el principio de supremacía constitucional se encuentra previsto en el artículo 133 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, el cual que establece a la letra lo siguiente:

“Esta Constitución, las leyes del Congreso de la Unión que emanen de ella y todos los Tratados que estén de acuerdo con la misma, celebrados y que se celebren por el Presidente de la República, con aprobación del Senado, serán la Ley Suprema de toda la Unión. Los jueces de cada Estado se arreglarán a dicha Constitución, leyes y tratados, a pesar de las disposiciones en contrario que pueda haber en las Constituciones o leyes de los Estados .”

De la lectura de la primera parte de este precepto constitucional se podría considerar que se otorga el carácter de supremacía no sólo a la Constitución, sino también a las leyes emanadas del Congreso Federal y a los tratados internacionales que celebre el Presidente de la República con aprobación del Senado. Sin embargo, tal conclusión sería un tanto contra intuitiva o bien, incorrecta.

images-5Me parece evidente que la supremacía se reserva única y exclusivamente a la Constitución, pues en un orden de ideas lógico, y siguiendo la estructura de que debe tener un sistema de normas, según Kelsen, como se señaló anteriormente, la validez tanto de las leyes y de los tratados debería estar sujeta a que éstos no sean contrarios a las formas de creación o incorporación, o bien no fuesen contrarias en cuanto al contenido que señale la Constitución.

Por ejemplo, resultaría incluso aberrante pensar que tratados internacionales que firmara el Presidente de la República, sin ser ratificados por el Senado (requisito de validez), gozaran de validez. O por otra parte, que se creara alguna Ley que cumpliera con los requisitos formales para su creación pero que contara con un contenido contrario a la Constitución, y que está también gozara de validez en el ordenamiento jurídico. No es posible, que dichos ejemplos fueran realidad, no pueden adquirir de manera independiente validez ni un tratado no ratificado por el

Senado ni una ley que no siguiera el procedimiento ordinario de creación de normas establecido en la Constitución.

De las anteriores anotaciones se pueden advertir y concluir los siguientes aspectos que caracterizan al principio de supremacía constitucional en el Derecho Mexicano, resultando los más notables los siguientes:th

  1. a)  La Constitución Federal, leyes emanadas del Congreso Federal y a los tratados internacionales que celebre el Presidente de la República con aprobación del Senado son la ley suprema y fundamental;
  2. b)  La Constitución Federal es la única que goza del principio de Supremacía Constitucional; y,
  3. c)  Los ordenamientos jurídicos que deriven de ésta, trátese de leyes federales, tratados internacionales, leyes locales y/o reglamentos, deben ser congruentes con lo dispuesto en la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, por lo que estarían en un escalón por debajo de la ley suprema.

Fuentes consultadas

Burgoa, I. (1982). Derecho Constitucional Mexicano. México: Editorial Porrúa. Kelsen, H. (1993). Teoría Pura del Derecho. México: Porrúa. Schmitt, C. (1981). Teoría de la Constitución. México: Editorial Nacional. Salgado, R. T. (2007). Introducción al Estudio de la Justicia Constitucional Electoral en México. México: Angel Editor.

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