Los Dioses de la Enfermedad Laboral

Por Ricardo Castañeda González

“Acá hay tres clases de gente:

La que se mata trabajando

Las que deberían trabajar

Y las que tendrían que matarse”

Mario Benedetti

22 de Febrero de 2017.

Ante las múltiples y torcidas reacciones de los noticieros, el movimiento de la prensa y la celeridad de los fatalistas de las múltiples redes sociales, es la información la que sufre. El pánico llegó a los confines de las casas de todo tipo de trabajadores, las conversaciones dejaron su curso natural, cambiando sus temas de imprevisto a ser sobre la estabilidad laboral, sobre enfermedades, sobre la culpa de Peña Nieto. Sin embargo, lo último que se presentó fueron los hechos.

Unknown-3El día 16 de Marzo de 2016 presenta la Diputada Ana Georgina Zapata Lucero una iniciativa de reforma en materia laboral. Tras una breve revisión, en cumplimiento de los lineamientos del Art. 182, numerales 1 y 5 del Reglamento de la Cámara de Diputados, se otorgan 45 días para su dictamen[1].

La fundamentación que aporta la Diputada como motivación de la propuesta de reforma se basa en las siguientes premisas: Necesidad de una revisión y actualización de las tablas de enfermedades de trabajo y de valuación de incapacidades permanentes, la existencia de una antinomia legal entre los Arts. 476, 513, 514 y 515 de la Ley Federal del Trabajo, y la consecuente necesidad de un señalamiento preciso sobre la autoridad que poseerá la facultad de integrar estas tablas, presentarlas y finalmente expedirlas.

Habiéndose considerado la iniciativa, un punto que resalta, y que fue poco tratado por los medios informativos, es el relativo a la discusión que se generó en torno a la figura o entidad que se atribuiría la capacidad de expedición de las tablas previamente citadas. Y es aquí donde es relevante entender el alcance que pueden generar las tablas de enfermedades de trabajo y de valuación de incapacidades permanentes.

Las tablas configuran supuestos, en los cuales se enuncian de manera explícita y limitativa tres rubros principales, los cuales describe actualmente la Ley Federal del Trabajo de la siguiente forma:

Riesgos de trabajo: Son los accidentes y enfermedades a que están expuestos los trabajadores en ejercicio o con motivo del trabajo. (Art. 473)

Accidentes de trabajo: es toda lesión orgánica o perturbación funcional, inmediata o posterior, o la muerte, producida repentinamente en ejercicio, o con motivo del trabajo,  cualesquiera que sean el lugar y el tiempo en que se preste. (Art. 474)

Enfermedades de trabajo: es todo estado patológico derivado de la acción continuada de una causa que tenga su origen o motivo en el trabajo o en el medio en que el trabajador se  vea obligado a prestar sus servicios. (Art. 475)[2]”.

En virtud de lo que antecede, tanto la regulación, prevención y resolución de situaciones en materia de riesgos y accidentes de trabajo se consideran en el contenido del propio Unknown-4capítulo relativo a los riesgos de trabajo; sin embargo, las enfermedades de trabajo responden a los supuestos (como un tipo penal) ante la condición de existir en la tabla especificada, es decir, el trabajador debe entrar en uno de los supuestos que la tabla contiene para solicitar acceso a las regulaciones de la propia Ley en caso de tener tal enfermedad.

Hasta este momento es que uno es capaz de dimensionar el alcance que tal tabla tiene: Quien tiene el control de la tabla, la modificación de la misma y la aprobación tiene en sus manos la definición jurídica de enfermedad de trabajo.

En la iniciativa presentada, la Diputada atribuye la facultad de expedición final de la tabla al titular del Ejecutivo Federal, empleando la figura del decreto para las modificaciones a dicha tabla, otorgando a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social una función de mera investigación y apoyo[3].

Como crítica a dicha propuesta, opino que la figura del decreto presidencial es insuficiente para la creación y modificación de las tablas. Primeramente, debe entenderse la separación y especial condición que tiene el Derecho Laboral de las demás ramas del Derecho, por lo que cuenta con particularidades especiales, trascendiendo de la esfera de lo meramente positivo a tener aplicación cuasi inmediata en la realidad ante cualquier modificación que las leyes en materia laboral sufran. En tal virtud, el tratamiento por medio de decretos de una materia tan sensible tendería a disminuir la seguridad jurídica en tal materia.

En un segundo punto, concuerdo con el otorgamiento de la función consultiva que se atribuye a la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, al ser una dependencia del Ejecutivo Federal, con la crítica de la falta de apoyo por la Secretaría de Salud, especialista en materia de enfermedades.

Sin embargo, la modificación que propone la Comisión de Trabajo y Previsión Social es diametralmente opuesta a la discutida en un inicio, otorgando la facultad de actualización a la Secretaría de Trabajo y Previsión Social, requiriéndose únicamente la aprobación del proyecto que ésta cree por parte de la Comisión Consultiva Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, tras lo cual se realizará su publicación en el Diario Oficial de la Federación[4].

Siguiendo la crítica realizada a la forma del decreto y la escasa seguridad jurídica que genera en el trabajador, me parece aún más arbitraria la simple aprobación y publicación de la Comisión propone. La modificación de dichas tablas tiene un impacto directo en el aspecto de la seguridad social, por lo que considero que un asunto de tal relevancia debiese pasar cuando menos a revisión por los Representantes del Pueblo, es decir, la Cámara de Diputados.

Una vez que fue concluida con las modificaciones que se consideraron pertinentes la Unknown-5iniciativa, se otorgó el tiempo para la realización de reservas, las cuales fueron sustentadas primordialmente por el grupo parlamentario de representantes del partido político Movimiento Regeneración Nacional, en la cual resalta a mi parecer la propuesta de modificación y discusión relativa a quién detentará la facultad de actualización y modificación de dichas tablas, la cual propone quede como sigue:

“Artículo 513. La Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo realizará las investigaciones y estudios necesarios para que el titular del Ejecutivo Federal presente al Poder Legislativo la adecuación periódica de las tablas de enfermedades de trabajo mismas que serán de observancia general en todo el territorio nacional[5]”.

Unknown-6Es aquí donde podemos hallar el verdadero problema. La discusión se aleja, mientras más se analiza, de la problemática que los medios proponen. El problema real consiste en la determinación del sujeto que detentará el poder de actualizar, agregar, suprimir y modificar enfermedades, causando la ilusión de inexistencia de ciertos padecimientos, o añadiendo a las estadísticas enfermedades que previamente no se consideraban, pese a existir en la realidad sin atribuciones al trabajo.

Si bien es altamente probable que para el momento de publicación del presente ensayo ya se haya esclarecido el sujeto que detenta esta facultad, estas discusiones sientan un precedente importante y sumamente peligroso: Los representantes del pueblo rehúsan encargarse de un asunto entregado en sus manos para beneficio del pueblo, dejándolo por sí mismos ante la decisión del Ejecutivo Federal o de la Comisión Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo.

El riesgo consiste en que, de permitirse que se llegue a estos extremos, lo cual ya ha acontecido, los temas que previamente eran de paso obligatorio por la Cámara de Diputados ahora pueden ser atribuidos a Secretarías de Estado, generando formas alternas de ingreso de normas al sistema, conservando y fomentando el caos jurídico.

¿Quién será el detentador de estas facultades? ¿Quién tendrá la capacidad de decidir qué será una enfermedad laboral y qué no? La respuesta a estas preguntas sentará un precedente importante para la vida jurídica de la Nación, porque nos permitirá dar un vistazo al verdadero detentador del poder fáctico y de creación de normatividades.

Y ya que lo sepamos, ¿Haremos algo?

[1] De la Comisión de Trabajo y Previsión Social, con proyecto de decreto por el que se reforman los artículos 513 y 515, y se adiciona el 515 bis a la Ley Federal del Trabajo, Pág. 1, consultado en http://sil.gobernacion.gob.mx/Archivos/Documentos/2017/02/asun_3487755_20170221_1487713282.pdf
[2] Ley Federal del Trabajo, consultada en http://www.diputados.gob.mx/LeyesBiblio/pdf/125_120615.pdf
[3] De la Comisión de Trabajo y Previsión Social, Pág. 7
[4] Ídem, Pág. 12.
[5] Ibídem, Pág. 24.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s