EFECTOS IMPREVISTOS DEL MATRIMONIO IGUALITARIO ¿INTERÉS SUPERIOR DEL MENOR?

Por Fabiola García Arriaga

Unknown-9La institución jurídica del matrimonio, es una de las figuras más estudiadas por profesionales de diversas áreas, esto, derivado de su importancia a nivel social, cultural, religioso, incluso político.

Históricamente, la religión, en específico, la católica, se ha hecho cargo de regular instituciones como la del nacimiento; con el sacramento bautismal, el matrimonio y la muerte; pero hemos de recordar que esto no siempre fue así, es por ello que a ésta actividad llevada a cabo por la Iglesia, le podemos considerar como un antecedente del Registro Civil. El monopolio que tenía la Iglesia Católica en relación con el matrimonio era realmente arrebatador; dejando en múltiples ocasiones que el estado se quedara sin ningún documento para acreditar ciertos hechos importantes en la vida de las personas.

Incluso, en el primer Código Civil del estado de Oaxaca, publicado en 1827, se le concedía al clero, la facultad de regular lo relativo a los nacimientos, matrimonios y muertes. Fue con la llegada de la Constitución de 1857, que se le disminuyó poder a la iglesia para regular las instituciones antes mencionadas. En 1859 se promulga la Ley del Registro Civil, en la que se le otorga total independencia al Estado para la regulación de figuras relacionadas, en un primer momento, con la familia; al mismo tiempo, se promulga la Ley del Matrimonio Civil, en la que se incluye la lectura de la epístola de Melchor Ocampo. Dicho texto, se leía a todas las personas que quisieran unirse en matrimonio, haciéndolas prometer lo dicho en el mismo para formalizar la unión. En ésta tesitura, nos encontramos con un panorama en el que se menciona al matrimonio como el único medio de fundar la familia y de conservar la especie.

El vocablo familia proviene del latín famulous, que significa “grupo de esclavos o ciervos que formaban parte del grupo del jefe de la gens”; jurídicamente es aquel “grupo de personas que están unidas por matrimonio, concubinato, lazos consanguíneos de parentesco”, así como sociológicamente es el “grupo primario irreducible que integra la sociedad por carácter de matrimonio, concubinato, lazos consanguíneos pero que socializan, conviven y se apoyan mutuamente”. Hemos de hacer referencia que en la mayoría de éstos conceptos, el matrimonio, aparece en primer lugar como fuente de la familia, sin embargo con el avance jurídico que ha sufrido la figura del matrimonio gracias a los cambios sociales que hemos tenido, la institución de la familia también se ha visto influenciada; cambiando el concepto tradicional que se tenía de la familia, naciendo, otros tipos como por ejemplo, las monoparentales, ensambladas o reconstruidas, desintegradas, y las homoparentales, que es, la que en este caso, ocupa nuestra atención.

Las familias homoparentales son aquellas que se forman por parejas del mismo sexo, quienes deciden contraer matrimonio o únicamente, vivir juntos. Como podemos observar, no se necesita la existencia de un hombre y una mujer que resuelvan contraer matrimonio o vivir juntos para que se forme una familia, día a día el concepto de familia ha ido evolucionando, llegando al punto de que el ejecutivo federal, en Mayo del 2016, promovió una iniciativa, la cual fue aprobada, para que las personas del mismo sexo pudieran contraer matrimonio, sin discriminación atendiendo al principio de igualdad; adecuando el Código Civil del Distrito Federal y de algunos estados que se adhirieron a la propuesta para que personas del mismo sexo pudieran contraer matrimonio.

Unknown-8Dicha reforma, también impactó en otras instituciones jurídicas que vienen aparejadas con la figura del matrimonio, como son el divorcio y la adopción, en primera instancia.

En cuanto al divorcio, se han suscitado algunos problemas jurídicos respecto a la aplicación de la ley, ello, porque aún hay estados en la república que no reconocen el matrimonio entre personas del mismo sexo, y, cuando llegan personas a solicitar el divorcio, se manifiestan incompetentes en razón de el no reconocimiento del matrimonio igualitario; es decir, si aceptan divorciar a personas del mismo sexo, estarían aceptando, implícitamente, la existencia del matrimonio de dichas personas, lo cual iría en contra de su legislación. Esto suena lógico debido a que va fundado y motivado de acuerdo a la ley del estado en la que se tendría que aplicar. De acuerdo a la adopción, el problema es mayor; a pesar de que ya se aprobó la posibilidad de que personas del mismo sexo pudieran adoptar menores tal como lo haría una pareja heterosexual (siguiendo los mismos pasos y teniendo que cumplir iguales requisitos), las críticas y opiniones no dejan de surgir en relación con éste tema. Algunos afirman que es una situación meramente natural, que se intenta decir con esto, que en la naturaleza únicamente existe el sexo femenino y masculino, y son ellos, quienes de manera natural deben de permanecer juntos, para la preservación de la especie o de la familia. Otro punto de vista, errado o no, es que, la adopción por éstas parejas traería como consecuencia directa, el cambio del estado psicosocial del menor, pues la sociedad no se encuentra preparada para un cambio tan radical como éste, sin embargo la pregunta que surgiría ahora es ¿Cuándo lo iba a estar?, de facto, sería cuando las crímenes homófobos disminuyan, cuando la educación y pensamiento de las personas cambien, y cuando nos demos cuenta, que la sociedad en la que vivimos ahora no es la misma que en el siglo pasado. En relación a esto, diversos estudios demuestran que México es el segundo país del mundo en crímenes homófobos, con 1.310 muertos desde el 1995 hasta la fecha.

Unknown-7La Suprema Corte de Justicia de la Nación expresa en relación a la adopción entre personas del mismo sexo: La orientación sexual de la persona o personas no es un elemento relevante a tomar en consideración para formar o completar una familia, ni como elemento a considerar en el adoptante, ni para compartir la patria potestad en los supuestos en que ésta sea exclusiva de uno de los convivientes. Así, la prohibición para las parejas del mismo sexo de adoptar vulnera el principio constitucional de igualdad y no discriminación, pues es insostenible la interpretación de que la homosexualidad de los adoptantes implica una afectación al interés superior de los menores adoptados.” Ahora, sería bueno preguntarnos ¿Qué pasará con el niño en relación a su círculo social?, ¿Hasta qué punto es en realidad el interés superior del niño el que predomina en éstas decisiones legales?, ¿Se debería de tomar en cuenta la opinión del menor para que pueda ser adoptada por alguna pareja, cualquiera que sea la orientación sexual de la misma?.Son muchos cuestionamientos que nacen en relación con éste tema, y muchos de ellos, imposibles de abordar directamente, y que se irán resolviendo cuando el cambio comience a entrar de lleno en nuestra sociedad.

FUENTES

 

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