Migración interna. Consecuencia principal de la carencia en los pueblos indígenas.

Por Díaz Miguel Guadalupe Araceli

images-4A menudo, es más común escuchar que se invoque algún derecho establecido en nuestra Constitución Política, pero nos tenemos que hacer una pregunta ¿en la realidad, esos derechos son respetados y garantizados para todas las personas, o mejor aún, para todos los mexicanos?

La respuesta inmediata es NO. El problema de que existan derechos consagrados en la Constitución es que, si bien es cierto que están plasmados, el Estado, al expresarlos en la Constitución, como norma fundamental o en alguna legislación secundaria, se obliga a garantizar que todas las personas tengan acceso a ese derecho, que todos los mexicanos se vean beneficiados con cualquier derechos establecido, es más, el estado tiene tal obligación que ningún mexicano debería verse en la necesidad de invocarlo, es decir, todos los mexicanos tendríamos el beneficio de gozar todos y cada uno de los derechos que se nos garantizan.

Sin duda alguna, los derechos expresados son importantes para cualquier persona, pero más importante es que todas las personas tengamos acceso a ellos, que el Estado se obligue a garantizar los derechos que nos ofrece al plasmarlos en la Constitución, por tal, esos derechos deben ser pensados para beneficiar a todos los mexicanos, y no a personas en específico.

Ahora bien, entrando al punto esencial del presente ensayo, anunciando antes que, este será un ensayo emitiendo mi punto de vista sobre lo que, a luces acontece en el país y que sin causa alguna las autoridades no hacen nada al respecto, el gobierno como elemento esencial que conforma al Estado, no garantiza ni hace valer lo que en sus facultades se establece.

Leyendo hace unos días la sentencia dictada en el juicio de amparo al que corresponde el número de expediente 1157/2007-II, a todas luces vemos como lo que anteriormente expongo, es una realidad, tristemente vemos que regiones como la de Mini Numa, pueblo indígena originario ubicado en el Estado de Guerrero, no tienen acceso a derechos reconocidos que protejan necesidades esenciales, no cuentan con servicios básicos como los son agua potable, energía eléctrica, es más, no cuentan con una casa de salud en donde se les garantice el acceso a la salud, en donde se les brinde atención médica y que se cuente con un cuadro básico de medicamentos, en este mismo expediente, como hechos se narra que, como consecuencia de esto ya han habido muertes de personas, en especial de dos menores, que presentaban un cuadro de vómito, diarrea, dolor de estómago y fiebre, pero al no contar con un médico en la comunidad de Mini Numa, se tiene que acudir a la comunidad de Metlanoc, en donde se cuenta con un centro de salud que consiste en dos vagones donados por la fundación “Vamos México”, que cuentan con un solo médico el cual trabaja un solo turno, es decir, no hay atención de urgencias las 24 horas en la clínica, tampoco hay ambulancias, entonces, es notorio que en ambas regiones el Estado no ha cumplido con su obligación de garantizar un derecho de acceso a la salud consagrado en el artículo 4 de la Constitución Política de los Estados Unidos Mexicanos, en principio.

images-2Es así, como los quejosos deciden exigirle al Estado la Protección de la Justicia Federal, encaminada al acceso a la salud realizando la construcción de una casa de la salud que cuente con agua potable, energía eléctrica, que se cuente con un médico de cabecera el cual brinde atención medica las 24 horas del día, así mismo, que esta casa de salud cuente con un cuadro de medicamentos básicos para atender las enfermedades que se presentan con más frecuencia en la comunidad.

Esto nos da pie a seguir hablando de los derechos que tristemente solo se encuentran plasmados en una norma, mas no son respetados en la realidad, el título del ensayo parte de lo anterior para continuar con las consecuencias que trae aparejada este no acceso a derechos fundamentales consagrados.

Hablando ya, no de la comunidad de Mini Numa, sino, de las regiones más alejadas de las cabeceras de los Estados, aquellas regiones que su gente se siente en el olvido, todas aquellas comunidades que, como Mini Numa no cuentan siquiera con servicios básicos, el Estado no ha dado acceso a los derechos que les garantiza.

Estas comunidades se encuentran tan alejadas que su población es tan pequeña y por ende, la carencia es mayor, no hay empleos, la gente no tiene recurso alguno para poder mantener a su familia, entonces, la consecuencia principal es la migración interna que existe, los miembros de estos pueblos indígenas deciden migrar de su poblado originario a algún otro poblado, dentro de la misma entidad o alguna otra entidad, deciden migrar a las regiones donde puedan trabajar como jornaleros obteniendo como salario, aproximadamente, $2 por bote que llenen de lo que se vaya a cosechar, o bien, $15 por costal, también los que se ostentan como patrones, les dan la opción de pagarles $100 al día con una jornada de 12 a 14 horas diarias descontándoles $20 por concepto de seguro social, que por obviedad, es un engaño por parte de esos patrones mañosos. La gente se ve con tanta necesidad, con hambre, que aceptan ser jornaleros, y este trabajo no hace discriminación, es decir, no importa si quien va a cosechar es mujer, hombre o niño, se paga por bote o costal llenado, entonces las familias se organizan para que entre todos, es decir, papá, mamá y dos o tres hijos hagan cosechas mayores y con ello el ingreso sea mayor.

Los niños trabajan a partir de los 6-7 años, algunos, si son afortunados van a las cosechas con huaraches, los que a sus familias no les alcanza para eso, trabajan en el surco descalzos no importando que se puedan lastimar; los que tienen menor edad de la antes mencionada, cuidan a los niños más pequeños, es decir, aquellos niños o niñas que tengan 4-5 años tienen la función de cuidar a los niños más pequeños, niños cuidando niños. También, si alguno de los menores se enferma, la familia debe de trabajar más para pagar algún médico particular, porque los de la región no los pueden atender, por lo regular, argumentando que no son derechohabientes o porque simplemente, como en el caso de la comunidad Mini Numa, no cuentan con los servicios básicos necesarios para atenderles, pero aunado a esto, se presenta otro problema, los niños deben acudir solos al doctor o acompañados por alguna otra persona no se encuentra laborando, porque si va algún miembro de la familia pierde un día de trabajo y con ello el gasto se descompleta.

images-3Es verdaderamente indignante y triste darnos cuenta de las condiciones en las que se encuentras algunos pueblos indígenas de nuestro país, pueblos indígenas que se encuentran plenamente protegidos por la Constitución en su artículo 2, y en su conjunto por todas las normas en donde se garanticen derechos, pero que nadie los toma en cuenta, que simplemente es letra muerta, protegen sus derechos en la Constitución, pero en la realidad esos derechos no son válidos, las comunidades están olvidadas.

Repito, el Estado está obligado a dar acceso a los derechos que el mismo garantiza, el Estado debe proteger a todos los mexicanos, a sus pueblos indígenas y, si el Estado no da acceso a los derechos, se deben de exigir, las autoridades, cualquiera que sea la naturaleza de estas, deberán proteger a las personas indistintamente.

 

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