¿EL ARTE, UNA AMENAZA A LA MORAL?

 

Por Girón Escalona Eréndira Nayely

imagesHablemos de Oscar Wilde (1854-1900) pero al hacerlo que sea con el agrado de mencionar a uno de los más grandes poetas, porque entre el triunfo, la gloria, la miseria, la tristeza y luego la caída, la figura de Oscar Wilde has sido un parte aguas en la historia. Por el contrario, en la época Victoriana la cual podemos caracterizar como un conjunto de creencias y principios que regían el gusto artístico y la conducta moral de los ingleses durante el reinado rígido de la reina Victoria, nos encontramos con Wilde quien se dispuso a sobre pasar dichas reglas y que posteriormente se vería devastado.

Al momento de juzgar a Wilde no se juzgaban propiamente sus actos, sino la expresión del arte moderno y la influencia social que alcanzaba. El problema aquí no era otro que juzgar con base a la visión que una sociedad cerrada, incongruente y aferrada tenía, además valiéndose de un principio tan abstracto, y en ellos tan hipócrita, como la moral. Porque ¿qué es la moral? Sino un aspecto por demás, determinado social e ideológicamente. Al defender la postura de Wilde se defiende como a un hombre de letras, con una moral independiente y que iba más allá de la moral planteada en la sociedad de su época. Hablamos entonces de que tanto la libertad como la expresión de un artista eran juzgadas por ideologías de una sociedad.

La literatura huye de lo definitivo y se ampara en el carácter libre de las letras. Wilde al igual que el resto de la sociedad requiere del entendimiento de la autoridad y es necesario que se respete su obra y la libertad de creación que todo auténtico artista requiere.

Nos hemos dado cuenta de un asunto: en la vida y obra de Oscar Wilde hay tres pecados y una virtud. Su homosexualidad, sus ideas socialistas y su procedencia nacional, junto a su capacidad para soñar, para diseñar utopías, hicieron del proyecto vital de este hombre algo paradigmático en el desarrollo personal de algunos de los grandes creadores de este siglo.[1]

images-1En conclusión, el Derecho no debe centrarse sólo en ideologías o dogmas, debe estar en constante desarrollo al par de la sociedad, no debe restringir la libertad de los individuos y debe estar abierto a los cambios que la propia sociedad llegue a tener y de esta manera regular las situaciones. Wilde fue juzgado por aspectos meramente ideológicos y aunque de la sociedad tuvo una aceptación inequívoca, los jueces decidieron argumentar que no habría tolerancia para el desacuerdo con los principios de la doctrina que la mayoría aceptaba. El arte es una diversidad de creaciones realizadas por el hombre para expresar una visión sensible acerca del mundo, y si cada hombre tiene una visión distinta, no es suficiente plantear una ideología “única” para establecer valores o principios de una sociedad. Oscar Wilde es un claro ejemplo de un gran artista moderno caracterizado por más que defenderse a sí mismo, defender la expresión del arte y la verdad poética.

Biografía

  • Rodrigo Quesada Monge, OSCAR WILDE (1854-1900): DEL ARTE POR EL ARTE A UNA CENA CON PANTERAS, Historiador, Costa Rica.
  • OSCAR WILDE, EL RETRATO DE DORIAN GRAY (EDICION ESPECIAL), L.U. Espasa libros, 2000, México, 284 paginas.

[1] Quesada Monge, OSCAR WILDE (1854-1900): DEL ARTE POR EL ARTE A UNA CENA CON PANTERAS

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