El futuro de los Tribunales Internacionales. Hacia la creación de un Tribunal Internacional sobre Terrorismo.

Por Jorge Alberto Anaya Castillo

Introducción

Unknown-13A partir de las convenciones que tuvieron lugar en la Haya en los años de 1899 y 1907 nació una nueva concepción del Derecho Internacional que se iría desarrollando por todo el siglo XX.

Una pequeña parte de lo que en ese periodo de tiempo constituyó una revolución fue la intención de crear tribunales internacionales. Tribunales que servirían con la única pero titánica tarea de resolver conflictos jurídicos entre Estados en materia de Derecho Internacional.

Fue así como nació la Corte Permanente de Arbitraje (fruto de las convenciones de la Haya ya citadas), fue así también como nació la Corte Permanente de Justicia Internacional (Órgano Judicial de la Liga de las Naciones) y la actual Corte Internacional de Justicia como principal órgano judicial de la ONU.

Desde entonces la tendencia de los Estados a resolver conflictos a través de medios judiciales ha ido paulatinamente en aumento. Sin embargo, los conflictos cada vez se fueron enfocando a materias en específico lo que eventualmente obligó a la creación de Tribunales más especializados que lidiaran con esos casos difíciles y que pudieran crear jurisprudencia que a su vez desarrollara algún tema de Derecho Internacional. Así pues se dio creación a diversos tribunales regionales en materia de derechos humanos, al Tribunal Internacional del Derecho del Mar, etc.

En los últimos años se ha discutido en la comunidad internacional sobre la creación de un tribunal que trate asuntos sobre una materia que ha generado mucha preocupación para los Estados en los últimos años; el terrorismo. Este ensayo buscará justificar la creación de dicho tribunal exponiendo las razones que se creen suficientes para considerar su nacimiento.

Desarrollo

imagesEl fenómeno conocido como “fragmentación del Derecho Internacional” ha sido empleado por doctrinarios para referirse a la ramificación de temas que tienen relevancia para el derecho internacional. Esto no otra cosa que la materialización del dinamismo del derecho, una situación ya familiar en los sistemas jurídicos nacionales pero que generó preocupación y diversas opiniones al respecto entre los doctrinarios del derecho internacional. Un ejemplo clásico sobre la fragmentación es el nacimiento de nuevos tribunales y cortes internacionales que tratan asuntos sobre temas específicos de derecho internacional como el derecho internacional del mar o sobre inversiones, y que genera entre otras dificultades, potenciales conflictos entre jurisprudencias o incluso conflictos competenciales, también denominados forum shopping.

Profundizando un poco en este asunto, tenemos como ejemplos; a la Corte Penal Internacional que tiene jurisdicción sobre individuos que hayan cometido crímenes de guerra, lesa humanidad o genocidio; al Tribunal Penal Internacional para la ex-Yugoslavia o el Tribunal Penal Internacional para Ruanda que trataron asuntos sobre violaciones al derecho ineçternacional humanitario en esos países en determinados periodos de tiempo; el Tribunal especial para el Líbano que fue solicitado por el gobierno de ese país para juzgar individuos que presuntamente hubieran participado en el atentado en Beirut de 2005. Ejemplos también tenemos a órganos de solución de controversias creados por acuerdos bilaterales o multilaterales como los previstos en el TLCAN o en la OIC.

Los Estados han visto necesario la creación de nuevos tribunales como lo refleja la práctica en la celebración de tratados o incluso en la práctica de la misma ONU, en virtud de querer contar con cuerpos colegiados de expertos que puedan decidir sobre controversias en temas específicos y complejos de derecho internacional que merezcan la atención de los partícipes de este sistema.

A este hecho se suman las controversias que se suscitan entre nuevos sujetos de derecho internacional como sucede en el derecho de las inversiones en que controversias surgen entre particulares y Estados u organizaciones internacionales, hecho que merece la atención de un órgano judicial especializado, pero cuya discusión excede a la de este ensayo.

El terrorismo es, sin lugar a duda, un tema de especial relevancia y que ha atraído la atención en los últimos años de prácticamente todos los Estados que conforman la comunidad internacional. Situación que ha promovido la discusión en muchos foros internacionales, desde convenciones hasta organizaciones internacionales como Naciones Unidas que ha tratado el tema en muchas ocasiones en la Asamblea General y en el Consejo de Seguridad. Es un tópico que se le ha dado tal relevancia porque se trata de acciones que ponen en riesgo a la paz y seguridad internacional. Se trata pues de una amenaza global que requiere de una respuesta global, y que requiere por lo tanto, la utilización de herramientas de derecho internacional.

Al tratarse de una amenaza a la seguridad y paz internacionales (principio de derecho internacional consagrado en la Carta de las Naciones Unidas) se trata pues de un problema jurídico internacional que encuentra solución únicamente en algún mecanismo jurídico internacional. Dicho mecanismo puede ser; el actual sistema o marco jurídico internacional o un nuevo sistema o marco que incluya a un Tribunal Internacional sobre Terrorismo.

El actual marco jurídico cuenta con 19 instrumentos legales de Naciones Unidas, como la organización internacional más relevante por contar con el mayor número de Estados miembros, que prohíben actos terroristas,[1] y con las disposiciones del derecho penal internacional.

Unknown-15.jpegPor lo que toca a los ya citados instrumentos ninguno contiene mecanismos judiciales o de naturaleza similar que busquen sancionar a los individuos que cometan actos terroristas. Se limitan a instar a los países a tomar medidas contra el Terrorismo. Convendría analizar si estas medidas han sido suficientes, y a la luz de los hechos actuales, donde podemos ver que el número de atentados terroristas ha ido en aumento, uno podría argumentar que las medidas tomadas en el ámbito internacional no están siendo del todo efectivas al no poderse notar una disminución en los atentados sino al contrario, estos han ido en aumento.

En cuanto toca al derecho penal internacional, actos terroristas no encuadran, prima facie, dentro de los delitos que pueden sancionar dichas disposiciones -crímenes de guerra, genocidio y crímenes de lesa humanidad- Por este motivo, no hay tribunal internacional alguno que pueda sancionar actos terroristas. La única forma de sancionar dichos actos es mediante tribunales nacionales de cada uno de los Estados, la efectividad de la tarea de sancionar a aquellos que cometan actos terroristas depende pues de la efectividad judicial de los sistemas de cada Estado.

El argumento sin embargo, no se enfoca en la capacidad de los Estados para hacer frente a estos crímenes, sino en que dichos asuntos son de gran relevancia para la comunidad internacional como un todo, no pueden tomarse como ofensas contra un solo Estado o grupo de Estados, esto último en virtud de que dichos actos ponen en riesgo a la seguridad y paz internacionales, principios protegidos por la Carta de las Naciones Unidas y que por lo tanto conciernen a la gran mayoría de los Estados del mundo.

Además de esto los asuntos de terrorismo entrarían en contacto con otras esferas de derecho internacional, el derecho humanitario, el derecho penal internacional, el derecho internacional general, toda vez que son los instrumentos de dichas esferas del derecho internacional los que han desarrollado el marco de definiciones y disposiciones que auxiliaron a los Estados a desarrollar los propios en sus legislaciones. Dicho esto me parece más apropiado que sean operadores del derecho internacional los que mejor darían solución a casos que no sólo requieren amplios conocimientos de derecho internacional sino que son concernientes a la comunidad internacional como un todo.

Conclusiones

Unknown-12.jpeg El terrorismo se ha convertido en un área de especial atención en la comunidad internacional; se han desarrollado por lo mismo diversas disposiciones de carácter internacional que han buscado evitar dichos actos. En el pasado cuando los Estados han visto insuficiente el sistema de normas que esté vigente en un determinado espacio de tiempo han buscado la creación de tribunales permanentes que desarrollen y den mejor solución a los asuntos que levanten controversias jurídicas en la comunidad internacionales. Por lo tanto veo necesaria la creación, en el futuro, de un tribunal internacional contra actos terroristas.

Bibliografía

 United Nations Office on Drugs and Crime, Handbook on Criminal Justice Responses to Terrorism, Criminal Justice Handbook Series, Vienna, 2009.

[1] http://www.un.org/en/counterterrorism/legal-instruments.shtml

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