Firma Electrónica

Por Poot Lozano Erik Daniel 

Unknown-11.jpegEl Presente ensayo tratara sobre una figura que podemos decir que es nueva en el derecho, ya que surge ante los avances en la tecnología, haciendo posible la celebración de actos jurídicos sin la necesidad de estar presentes al momento de llevar a cabo dicho acto y para poder convalidar y externar la voluntad es necesario la utilización de una figura alterna a la firma hológrafa que por excelencia representaba el consentimiento de las partes en un acto jurídico y esta figura es la de la firma electrónica.

El concepto de la firma electrónica ha tomado un papel fundamental en el trascurso de los últimos años, sin embargo resulta imprescindible que no siempre fue así, a lo largo de la historia el hombre y sus actividades comerciales han evolucionado de manera significativa, desde el comienzo de los tiempos el hombre ha buscado formas para expresar la voluntad de las partes y dar respaldo y seguridad en las transacciones.

A lo largo de la historia, la firma ha representado un elemento esencial en todo acuerdo suscrito entre personas, pero no siempre la firma ha existido sido como tal.

En Roma, por ejemplo, los documentos no eran firmados, si no que existía una ceremonia denominada manufirmatio, que consistía en la lectura del documento que fuera por su propio autor o por un funcionario. Luego se extendía el documento sobre la mesa del escribano (el notario de entonces) y después de pasar la mano sobre el pergamino, se realizaba un juramento solemne en signo de aceptación. Después de realizada esta ceremonia era cuando se estampaba el nombre del autor o autores del documento

En la Edad Media se utilizaban sellos, marcas y signos, Estos últimos se componían con una cruz a la que se le añadían diversas letras y rasgos de forma entrelazada. Estos signos eran utilizados por todos los escribanos o fedatarios de entonces, y prácticamente han llegado hasta nuestros días.

 La nobleza comenzó a reemplazar esta práctica con el uso de los sellos, no firmando todavía en los documentos debido a que prácticamente no sabían escribir. Con el tiempo, ya fue siendo costumbre que se autenticaran los documentos con sello y firma a la vez, aunque ésta siguiera siendo todavía más signos que escritura en sí.

En Francia en el siglo XIV, Carlos V obligó a los escribanos a añadir a los documentos, aparte de los signos que ponían, sus propias firmas, algo bastante más complejo para aquella época que los signos. Entonces era muy poca la gente que sabía escribir, y por eso durante mucho tiempo, fue el signo (un elemento gráfico dibujado, al fin y al cabo) el que aparecía en todos los documentos.

Unknown-12.jpegLa firma autógrafa es la que plasma la persona de su puño y letra, y puede estar hecha mediante un conjunto de letras (identificando así al nombre y apellido o apellidos, aunque solo sea por sus iniciales), acompañados o no por una rúbrica, o bien mediante elementos ilegibles, como puede ser únicamente la rúbrica, lo que se asemejaría más a la definición de signo como tal que a la de firma.

La rúbrica es un elemento muy importante que acompaña por lo general a la firma, tan importante que en muchas ocasiones ella misma compone únicamente la firma. Data de la Edad Media, y al parecer proviene etimológicamente del latín rubrum (rojo). La costumbre de rubricar viene de que en aquellas épocas se añadía al pie del documento, después de poner el nombre y apellido, tres palabras latinas con tinta de dicho color, scripsit firmavit reconogvit, que de alguna manera daban fe de autenticidad oficial al mismo. Con el tiempo, estas palabras se fueron deformando hasta hacerse ilegibles, convirtiéndose posteriormente en dibujos embrollados. De tal modo el pueblo llano, totalmente ignorante de su verdadero significado y propósito, interpretó aquel garabateo como un signo de buen gusto y distinción, y procedió así a imitarlo, hasta nuestros días. De alguna forma todavía, hoy día, se sigue considerando a las firmas con grandes rúbricas, por parte del vulgo, como elegantes y propias de personas importantes. Los grafólogos opinamos algo muy diferente…

La plasmación de una firma en un documento conlleva por si misma varias consecuencias. Permite en primer lugar, identificar al autor de la misma, bien porque es legible y se puede leer perfectamente el nombre del autor, o bien porque aunque sea ilegible es un “dibujo” repetido por dicha persona de forma constante, y por tanto, conocido por los demás. También la firma tiene efectos declarativos, puesto que al ejecutarse en un documento implica que la persona asume el contenido del mismo y, por tanto, se hace también responsable de lo declarado en él. Y por último, por supuesto, tiene también un valor probatorio, ya que aunque la persona no reconozca haber firmado el documento, será elemento de prueba la verificación de dicha autoría mediante cotejos periciales caligráficos.

A pesar de que estamos en la era de los avances tecnológicos, y que la escritura manuscrita sufre uno de sus peores momentos, hoy día todavía se sigue firmando, y se sigue exigiendo en todos los contratos que se plasmen las correspondientes firmas por parte de los implicados, como una manera de responsabilizarse, social y jurídicamente.

Aunque sea un elemento proclive a su imitación y falsificación, la firma sin embargo, sigue siendo uno de los mejores signos personales de identificación, al ser totalmente imposible que alguien pueda usurpar en todos sus rasgos gráficos, al verdadero autor de la misma. Esto, probablemente, sea uno de los factores fundamentales que asegure su supervivencia para el futuro.

Con los avances tecnológicos, la invención del internet, se empieza a formar la necesidad de nuevos mecanismos para dar autenticidad y seguridad a las transacciones que se realizan por los medio electrónicos, sin duda alguna aún

Unknown-10.jpegNo se ha logrado desplazar completamente a los contratos escritos u orales pero cada día la compra venta y de más contratos a través de internet, los servicios de banca móvil dan a la necesidad de crear mecanismos eficaces para regular el comercio electrónico, y precisamente sobre este tema versa la presente investigación.

La firma electrónica se define como los datos en forma electrónica consignados en un mensaje de datos, o adjuntos o lógicamente asociados al mismo que puedan ser utilizados para identificar al firmante en relación con el mensaje de datos e indicar que el firmante aprueba la información recogida en los mensajes de datos y que produce los mismos efectos jurídicos que la firma autógrafa, siendo admisibles como prueba en juicio.

Esta es una definición que aparece actualmente en el Código de Comercio, se puede apreciar que es una definición bastante genérica, puesto que fue prevista para no ser derogada en el momento en el que aparezcan nuevas tecnologías y medios de certificación que puedan desplazar a los medios con los que actualmente se cuenta.

El documento electrónico o informático se concibe como un medio de expresión de la voluntad con efectos de creación, modificación o extinción de derechos y obligaciones por medio de la electrónica. La seguridad en el comercio electrónico fundamental para su desarrollo, en un flujo de transacciones en donde las partes ya no tienen contacto físico, por ese motivo se podría generar incertidumbre, pues como se asegura la identidad de los contratantes o como saber si la información obtenida o las mercancías adquiridas no son robadas o alteradas.

La firma electrónica, técnicamente es un conjunto o bloque de caracteres que viajan junto a un documento, fichero o mensaje y que puede acreditar cual es el autor o emisor del mismo; esto es lo que le la autenticidad a la persona que realiza la operación y asegura que no se trate de una persona que busque defraudar o enriquecerse ilícitamente, también permite der certeza de que nadie ha manipulado o modificado el mensaje de datos en el trascurso de la comunicación.

No solo sirve para el comercio, básicamente la firma electrónica permite identificar a una persona que realiza operaciones o transacciones mercantiles o bien el pago de impuestos, por ello también me parece pertinente analizar el concepto que se tiene en la firma electrónica para cuestiones fiscales, así se define en la página virtual del SAT, “ La Firma Electrónica es un archivo digital que te identifica al realizar trámites por internet en el SAT e incluso en otras dependencias del Gobierno de La Republica.” A demás de esta definición encontramos la siguiente leyenda Tu Firma Electrónica es única, es un archivo seguro y cifrado que incluye tu firma caligráfica. Por sus características, es segura y garantiza tu identidad.[1] Indudablemente la firma electrónica tiene diferentes utilidades y es muy segura, prácticamente imposible de falsificar, sin duda alguna es una aportación magnifica que garantiza las acciones mercantiles y fiscales que realizamos día con día a través de la web.

Una definición que llama la atención es la que se puede consultar en la página del Banco de México. La firma electrónica es un conjunto de datos que se adjuntan a un mensaje electrónico, con el propósito de identificar al emisor del mensaje como autor legítimo de éste, tal y como si se tratara de una firma autógrafa. La firma electrónica brinda seguridad a las transacciones electrónicas de tal forma que se puede identificar al autor del mensaje y verificar que éste no haya sido modificado.[2]

Con lo anterior podemos apreciar que casi todas las definiciones anteriores coinciden en que la firma electrónica consta de un conjunto de datos que permiten identificar a la persona que está realizando la operación. Es aquél conjunto de datos, códigos o claves criptográficas privadas, en forma electrónica, que se asocian inequívocamente a un documento electrónico, que permite identificar a su autor, es decir que es el conjunto de datos, en forma electrónica, anexos a otros datos electrónicos o asociados funcionalmente con ellos, utilizados como medio para identificar formalmente al autor o a los autores del documento que la recoge.

Unknown-13.jpegLa firma Electrónica permite identificar a la persona que realiza la transacción, es decir, proporciona el servicio de autentificación y no de repudio. La firma electrónica garantiza la detección de cualquier modificación de los datos firmados, proporcionando una integridad total ante alteraciones fortuitas o deliberadas durante la transición telemática del documento firmado. El hecho de que la firma sea creada por el usuario mediante medios que mantiene bajo su propio control, esto asegura la imposibilidad de efectuar de lo que se conoce como suplantación de personalidad.[3]

Podríamos definir a la firma electrónica como el conjunto de datos, en forma electrónica, anexos a otros datos electrónicos o asociados funcionalmente con ellos, utilizados como medio para identificar formalmente al autor o los autores del documento que la recoge. La debilidad en cuanto al emisor y al receptor radica en la posible suplantación de la identidad de algunos de ellos por parte de elementos ajenos al sistema.[4]

Para que una Firma electrónica se considerada como fiable, la UNCITRAL nos dice que debe cumplir con las siguientes características:

  1. a) Los datos de creación de la firma electrónica, en el contexto en que son utilizados, corresponden exclusivamente al firmante.
  2. b) Los datos de creación de la firma estaban, en el momento de la firma, bajo el control exclusivo del firmante
  3. c) Es imposible detectar cualquier alteración de la firma electrónica hecha después del momento de la firma
  4. d) Cuando uno de los objetos del requisito legal de la firma consista en dar seguridades en cuanto a la integridad de la información a que corresponde, es posible detectar cualquier alteración de esa información hecha después del momento de la firma.

A partir de estos principios es posible garantizar:

-Autenticación, para asegurar la identidad de la persona con la que se está comerciando.

-Autorización, para asegurar que esa persona es la indicada para llevar a cabo una operación concreta.

-Privacidad, para garantizar que nadie más va a ver los intercambios de datos que se lleven a cabo.

Integridad, para asegurar que la transmisión no sea alterada en ruta o en almacenaje.

No Repudiación, para garantizar que quien envía el mensaje no puede negar que lo envió el.

Para concluir este trabaja debo de decir que es un tema novedoso y que seguramente segura teniendo importantes avances ya que la tecnología está creciendo exponencialmente y ante estas circunstancias los juristas debemos de estar preparados, para adaptar el derecho a los nuevos adelantos tecnológicos y lograr que los actos jurídicos celebrados por las nuevas vías de comunicación tengan un cierto grado de certeza, con la finalidad de evitar problemas y crear y sistema funcional para la sociedad de esta nueva era tecnológica.

[1] http://www.sat.gob.mx/fichas_tematicas/fiel/Paginas/default.aspx

[2] http://www.banxico.org.mx/sistemas-de-pago/servicios/firma-electronica/firma-electronica.html

[3] Acosta Romero, Miguel, “Nuevo Derecho Mercantil” capitulo XVIII, La Firma en el Derecho Mercantil Mexicano, pagina, 537 a 562, Editorial Porrúa, 1.- ed, México, 2000

[4] Reyes Krafft, Alfredo Alejandro, “ La Firma Electrónica y las entidades de Certificación” Universidad Panamericana, Tesis para optar por el título de Doctor en Derecho, 2002

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