El uso de sentencias extranjeras en los Tribunales Constitucionales.

Por Daud Rincón Amaro

Unknown-6El uso de sentencias extraídas de jurisdicciones de otros países es una de las aplicaciones prácticas del Derecho Comparado. Las legislaturas lo utilizan para transformar y crear el Derecho nacional. Muchos sistemas jurídicos tienen algún elemento jurídico importado de otras legislaciones, por tanto es considerada una de las fuentes más fértiles del desarrollo jurídico.

Particularmente, en el caso de la actividad de los Tribunales Constitucionales, las sentencias de otros países atienden a la interpretación de la totalidad del sistema jurídico de los países que la utilizan al comparar las disposiciones jurídicas supremas (las constitucionales) con aquellas sentencias que se rigen y que salieron de un sistema jurídico similar al del país en cuestión. Los factores que posibilitan la utilización de este recurso son las limitaciones cuantitativas y cualitativas del ordenamiento jurídico nacional vigente, que debe prevalecer en la aplicación del Derecho, ya que si éste acervo es muy corto, deben considerarse otras posibilidades; las fuentes del Derecho y su jerarquización, si un sistema legal tiene como base para su aplicación la jurisprudencia, posiblemente tome como parangón e incorpore en su cotidianeidad sentencias dictadas en países con un derecho y realidades políticas, sociales y económicas similares a las suyas como en el caso de los países que conforman el Commonwealth o aquellos cuyos sistemas jurídicos son mixtos; la madurez política del Estado en cuestión; o, por último, los procesos de integración entre países, no solo en el ámbito de las leyes. En el ramo constitucional, la aplicación de normas de carácter extranjero se da en el momento en que las normas constitucionales de un país están basadas en la existencia de leyes previstas en la constitución de otro Estado, es decir, un país toma como modelo la constitución de otro Estado y por tanto algunas de estas disposiciones pueden ser muy similares e incluso idénticas a las de otros países.

No todos los países prevén la misma posibilidad de recurrir a una segunda opinión o de fundamentar sus sentencias en el derecho extranjero de la misma forma, esto depende de sus sistemas jurídicos pueden permitirlo o prohibirlo. De un lado, están los países cuya constitución brinda esa facultad a los órganos jurisdiccionales. El segundo grupo incluye a los países donde la función de los jueces es la de interpretar de forma correctiva, y ajustando al propio ordenamiento jurídico del Estado en cuestión, la jurisprudencia extranjera para insertarla en su propio sistema. El último tipo de países ubica a quienes, utilizando la adaptación de los textos extranjeros, intentan cambiar o crear su propio derecho y que éste dicte el rumbo de las dinámicas sociales.

Para recurrir al derecho constitucional extranjero deben tomarse en cuenta las siguientes consideraciones: ubicar las circunstancias que rodearon la creación de la disposición en cuestión cuya adopción se quiere tomar como referencia; así como el interés que esa disposición busca proteger, ya que a pesar de que puedan ser leyes similares en un sentido formal, en la aplicación material de las mismas pueden tutelar Unknown-3bienes jurídicos distintos. Los tribunales supremos dictan sentencias de acuerdo a la realidad imperante en su jurisdicción, la cual puede tener efectos disímiles en su lugar de origen. Aspectos relativos a la sociología como la composición racial de un lugar determinado, la religión, las etnias o la idiosincrasia que lo conforman constituyen formas de entender cómo puede reaccionar la sociedad si cierta disposición es aplicada. Uno de los argumentos en contra de la aplicación del derecho extranjero es su uso selectivo, en el cual una resolución o leyes pueden ser sustraídas de manera alevosa para apoyar causas que a todas luces en el entorno donde se pretenden desarrollar llegan a ser injustas.

Al hablar de tribunales internacionales, debemos entender que dentro de ellos existe una interconectividad normativa. Además, debemos tener en claro la naturaleza de los mismos. Se rigen por legislación internacional y no emiten resoluciones obligatorias, sino que recomiendan a los países que están bajo su jurisdicción el acatar ciertas conductas. Si bien los países aceptan la competencia de este tipo de tribunales, sus soluciones son aplicables hasta que el Estado al que se las hicieron hiciere los cambios respectivos a su constitución, de tal manera que el llevarlas a cabo no implique un acto jurídico de carácter inconstitucional, o que de otra manera estén previamente establecidos en la propia constitución. Esto es importante para comprender la influencia de los tribunales internacionales sobre los países.

En mi opinión y desde un punto de vista meramente constitucional, el uso del derecho internacional en ámbitos jurisdiccionales nacionales se explica de la misma manera que la integración de los tratados internacionales en un sistema jurídico. Atendamos a la naturaleza de los tratados internacionales, estos, al contrario de como se les ve con el principio de pacta sunt servanda o que todo lo pactado debe ser cumplido, son acuerdos. El jefe de Estado suscribe el tratado y este tiene que pasar por la ratificación del Senado, pero no es tan sencillo como eso. El tratado debe ser acorde a lo establecido en el texto constitucional, es decir, no debe violar ninguna norma jurídica existente. Para evitar ello hay dos vías, o se entra a un proceso de reforma constitucional, de tal manera que todos aquellos estatutos del acuerdo establecido sean acordes con la carta magna, o se Unknown-5establecen reservas a los propios tratados en las cuales deben de establecer a qué partes se apegan y cuales contravienen sus principios normativos. Por lo tanto, la aplicación de los tratados internacionales es la aplicación de la propia constitución en cuanto estos tienen exactamente el mismo sentido de ella, no se inventa nada nuevo ni se interpreta, la constitución sigue siendo la fuente fundamental del sistema jurídico.

Con la aplicación del derecho comparado opera el mismo principio, lo que se aplica son las propias normas constitucionales con las cuales la ley o jurisprudencia que se intenta utilizar como base para una sentencia es la interpretación de los principios que están en la propia constitución, de tal suerte que solo se integra las partes del derecho comparado que no implican una interpretación errónea o contraria al marco legal vigente en el territorio en cuestión y que en su caso pueden tutelar un mejor derecho que el que establece el sistema jurídico originario, sin ser en realidad la sustitución de la razón fundamental que motive una sentencia.

 Bibiliografía:

Brito Melgarejo, Rodrigo, “El uso de sentencias extranjeras en los Tribunales Constitucionales. Un análisis comparativo”,InDret Revista para el análisis del Derecho, Barcelona, abril del 2010.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s