VALORACIÓN DE LA CIENCIA EN EL PROCESO

POR MARA GABRIELA TORRES RUIZ 

images-3La utilización de la ciencia en el proceso, requiere referirse a algunas premisas de carácter general,  premisas referentes a la cuestión , debe o no, puede  o no, orientado siempre a la obtención de una determinación verdadera de los hechos de la causa, generalmente podemos preguntarnos si la ciencia puede ser utilizada y en su caso, de qué forma, como instrumento para la comprobación judicial de los hechos, siempre orientado a hacia la búsqueda de decisiones que para que sean justas deben fundarse sobre una determinación verdadera de los hechos controvertidos; así mismo podemos considerarla como instrumento retorico, que utilizamos para convencer al juez de que acepte su versión de los hechos que influye de manera eficaz sobre la persuasión del juez. Pero ello no significa que deba de excluirse totalmente un uso retorico de los conocimientos científicos al menos para quien quiera servirse del mito de la ciencia como símbolo de certeza y de infalibilidad.

Las pruebas son datos informativos a utilizar para llegar a la reconstrucción de los hechos controvertidos que sean lo más cercano a la verdad que se pueda, uso probatorio racional de los conocimientos e informaciones que proporciona la ciencia, la comprobación de los hechos debe de producirse en un contexto de racionalidad, y por tanto debe de basarse en un conjunto de inferencias lógicamente controladas fundadas en premisas cognoscitivas seguras y bien determinadas.

La ciencia no solo es útil en el plano probatorio, sino que también tiende incluso a ser considerada como un modelo óptimo de conocimiento al que también la comprobación procesal de los hechos debería aproximarse, es así que la ciencia será más fiable en cuanto más fundamentada este de conocimientos.

En un cierto sentido puede decirse que la ciencia y el proceso tienen un objetivo común: “que es la investigación de la verdad”, investigación científica, está de por si orientada hacia la búsqueda de la verdad, aunque existe un problema en definir qué se entiende por verdad científica y cuáles son los métodos empleados para conseguirla. Así mismo el proceso judicial también está orientado hacia la búsqueda de la verdad, adoptando una concepción legal-racional de la justicia basada en diversas teorías o propuestas, la cual nos menciona que una reconstrucción verídica de los hechos de la causa, es decir es una condición necesaria de la justicia y de la legalidad de la decisión. Si se atiende a la averiguación de los hechos, el proceso también debe ser concebido con un método para descubrir la verdad, método complicado e inadecuado para tal objetivo, sin embargo, procedimiento orientado hacia el logro de la verdad, objetivo que difícilmente puede ser alcanzado.

Entre ciencia y proceso existen diferencias relevantes que deben ser tomadas en consideración si se requiere comprender de qué manera la ciencia puede ser utilizada en el contexto del proceso. La ciencia opera a través de varios tránsitos, en tiempos largos, teóricamente como recursos ilimitados y conoce variaciones, evoluciones y revoluciones. Además, al menos según el modelo más tradicional, la ciencia está orientada siempre al descubrimiento, confirmación o la falseabilidad de enunciados o leyes generales que se refieren a clases o categorías de eventos.

Esta conexión estrecha entre ciencia y proceso tiene varias razones fácilmente comprensibles, en realidad, siempre ha sucedido que los jueces han utilizado nociones científicas para establecer o interpretar circunstancias de hecho para las que parecieren inadecuadas las nociones de la experiencia o del sentido común, la extensión de la ciencia sucede cada vez con mayor frecuencia, de hecho, que circunstancias relevantes para las decisiones judiciales pueden ser averiguadas y valoradas como instrumentos científicos, y por lo tanto se reduce proporcionalmente el área en la que el juicio sobre los hechos puede ser formulado solamente sobre bases cognoscitivas no científicas.

Unknown-2El empleo de las pruebas científicas se hace en consecuencia cada vez más frecuente en el proceso tanto civil como penal, por otra parte, la penetración capilar de la ciencia y de la tecnología en la vida cotidiana, desde la medicina hasta la informática, hace más frecuentes que en el pasado las controversias que tienen origen en hechos directamente conectados con el uso de la ciencia y que por tanto requieren de métodos de averiguación que no puede ser más que ser científicos.

La ciencia representa el símbolo del conocimiento cierto y de la verdad objetiva en torno a todo lo referente a cualquier acontecimiento, así mismo simboliza también cosas que se supone que están más allá del nivel normal de conocimiento de las personas “normales” como lo son los jueces y abogados.

La ciencia es concebida por muchos como algo extraño, ajeno y exótico, que sin embargo es indispensable para aportar respuestas verídicas a quien, como los jueces y los jurados, debe decidir sobre los hechos de una controversia, como casi siempre sucede, sin embargo, la realidad está bien lejos del mito, como lo saben bien los epistemólogos que se interrogan sobre el estatuto científico de muchos campos del saber y sobre la atendibilidad de muchos conocimientos considerados “científicos”.

Un gran problema referido al uso de la ciencia en el proceso es que la ciencia normalmente representa una fuente de conocimiento y de valoración de los hechos de la causa, es por ello que por esta razón se suele hablar comúnmente de prueba científica, surgiendo diversos problemas, como el de las modalidades con las que la ciencia es adquirida en el proceso a través de la colaboración de expertos, que requieren un análisis articulado también de carácter comparado.

El problema al que se debe enfrentar, se refiere por el contrario a la valoración como tal de las pruebas científicas por parte del juez y a las condiciones bajo las cuales, sobre la base de esas pruebas, puede concluir en el sentido de considerar como verdadero un hecho de la causa. Es necesario, sin embargo, destacar que no existen reglas específicas atinentes a la valoración de las pruebas científicas, por lo que es importante destacar que las pruebas científicas no son distintas a las demás pruebas, y pueden también combinarse con las pruebas ordinarias, es decir las no científicas, para así conjuntamente aportar la confirmación de la verdad de un enunciado de hecho.

El recurso de la ciencia puede ser útil, tanto en el ámbito procesal, pero ciertamente no constituye el remedio para todos los problemas, e incluso provoca una serie de cuestiones y de dificultades que se deben considerar con cierta atención , independientemente de que existen muchos elementos de variación y de incertidumbre, que tienen  una tendencia a entrecruzar y a sumarse en la realidad concreta del proceso: por un lado la variedad de los estándares a los que se recurre para orientar y controlar la discrecionalidad del juez, por el otro lado, la presencia de diferentes ciencias que aportan informaciones que tienen diferentes grados de atendibilidad y de utilidad probatoria, sin embargo la presencia de estas dificultades no constituyen una buena razón ni para abandonar los estándares de prueba con la finalidad de retomar a la intime conviction irracional del juez individual, ni para renunciar al uso de la ciencia en el proceso todas las veces que sea posible utilizar datos científicos válidos.

Gracias a las dificultades presentadas se llega a la conclusión de que necesitamos modelos conceptuales y lógicos particularmente complejos, que deben ser desarrollados por juristas y epistemólogos, para enfrentar de manera adecuada el problema de la decisión sobre los hechos y el problema del uso correcto de la ciencia en los diferentes contextos procesales.

La ciencia, no sería entonces una herramienta más de todos los mecanismos subjetivos usados por el juez para,  intima o inconscientemente elaborar su persuasión sobre los hechos, los criterios probatorios que se consideran adecuados en los diversos tipos de procesos, constituyen en el contexto en el que se enmarque el trabajo probatorio de los conocimientos científicos, en líneas generales estos conocimientos sirven como elementos de confirmación de los hechos en función de su validez científica y el grado de la  veracidad que corresponde al ámbito científico del cual deriven.

Ahora bien, analizando el valor intrínseco de la prueba pericial en materia, resulta de un images-4.jpegtrabajo científico realizado por personas entendidas en determinada área y que conjuntamente la prueba material colectada dentro de las etapas procesales, han de guiar, bajo el principio de objetividad y la san critica al juzgador de un proceso, quien a su vez está destinado a garantizar derechos y garantías a toda persona a quien se le atribuya un hecho.

Así tenemos que la pericia judicial científica es actualmente una especialidad, donde a través de innumerables técnicas, se explica la metodología más avanzada para comprobar y dictaminar correctamente sobre autenticidad de diversas áreas que son necesarias para la aclaración de un hecho, concretamente ver y reconocer lo general es, y sigue siendo, el principal objetivo de las ciencias.

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