TRATADO DE LIBRE COMERCIO DE AMERICA DEL NORTE

Por Alfredo Gutiérrez Maldonado

Unknown.jpegAnte la victoria de Donald Trump el debate de la relación entre México y Estados Unidos se ha desviado. Buena parte de la opinión pública mexicana se obstinó en contradecir a Trump y no analiza a fondo algunas de sus ideas que, no obstante son impulsadas por su xenofobia y su racismo, tiene ciertos puntos válidos. Uno de los temas que se ha desviados es el del Tratado de Libre Comercio de América del Norte, que ha sido muy subestimado en Estado Unidos y que el gobierno mexicano trata de salvar con demasiada vehemencia. En lo personal dudo mucho que el TLCAN pueda ser cancelado, porque si Trump de verdad creyera que el tratado es desventajoso para su país, a más de un año de gobierno, ya lo habría terminado; No nos podemos creer el cuento de que Estados Unidos pierde algo con el TLCAN.

Pero lo más desconcertante es que las voces que antes clamaban contra el TLCAN, ahora permanezcan calladas, seguramente lo hacen porque es preferible eso que estar de acuerdo con Trump. Sin embargo, no debemos dejar de criticar el TLCAN.

La globalización, el libre mercado y la integración del mundo son fenómenos que tienen muchos beneficios para la humanidad y que no se detendrán ni siquiera por la intervención de los actores políticos. Pero la integración del mundo hace que choquen sociedades totalmente distintas y en condiciones desiguales. Particularmente en el comercio, los avances y desarrollo de los países más poderosos los convierte en adversarios invencibles en el campo de los negocios. Ese fue el caso del Tratado de Libre Comercio, que al firmarse en 1994 era un auténtico modelo de integración regional, ¿Cuál es el problema entonces? Que uno de los firmantes se encontraba en evidente desventaja frente a sus dos socios: México. El TLCAN sería un estupendo acuerdo entre naciones cuyas condiciones económicas y sociales fueran más o menos semejantes, y cuyas industrias se especializaran en producir productos distintos. Es decir, socios del mismo tamaño con productos distintos que concurren en un mercado sin restricciones. Pero esto no se da en el mundo real.

En la secundaria nos enseñan que cuando un país es más poderoso que sus socios, sus empresas aplastan la competencia de la nación más débil. De tal suerte que la nación débil se ve obligada a exportar únicamente materias primas que son más baratas y sólo consume los productos procesados de las naciones más sólidas. México es un buen ejemplo de lo anterior, pero en la actualidad nuestras desventajas generaron otras consecuencias. Por un lado, las otras naciones poderosas del mundo emplearon a México como catapulta para introducir sus productos en Estados Unidos y Canadá. Así, esas empresas dan los últimos toques a sus productos en México, contratan mexicanos para ello, y a veces emplean materia prima mexicana, y con ello justifican la entrada de sus productos a Estados Unidos, porque venden sus productos allá como si fueran mexicanos. Esta práctica beneficia a México por la creación de empleos, entre otras cosas. Incluso, algunas empresas de Estados Unidos trasladan algunas de sus plantas de producción a México, para construir algunas partes de sus productos aquí donde la mano de obra es mucho más barata, lo que finalmente también genera empleo en México. Sin embargo, estas prácticas son mucho más dañinas de lo que parecen, porque el TLCAN ha tenido efectos negativos que México debe pagar y cuyos beneficios son captados por las empresas extranjeras. El tratado es sostenido por México, para que las empresas extranjeras obtengan la mayor parte de las ganancias.

Unknown-1.jpegLos últimos gobiernos mexicanos debieron estar al tanto de estos efectos, y con tal de generar empleos aceptaron las consecuencias negativas del tratado. Podemos suponer incluso que todos los beneficiados con el tratado han comprado la voluntad de los políticos mexicanos, y no sorprende que ante cualquier amenaza de cambio de régimen la “desconfianza aumente.” Con esta somera interpretación de los hechos, podemos identificar a los principales beneficiados del TLCAN: las empresas. El gran desperfecto del tratado es simplemente la desigualdad que genera en las naciones donde se estableció. En Estados Unidos, el 1% de las familias más ricas recibieron casi el 24% de los ingresos del país[1], y en México  el 1% de la población recibe el 21% de los ingresos del País.[2]La pobreza en Estados Unidos y en México, contrastan notoriamente con el 1.4 billones de dólares que cruzan la frontera cada día.

Ambos países tuvieron que sacrificar buena parte de su capital humano para maximizar las ganancias de las empresas que utilizan el tratado, pero México ha ido un poco más allá. De acuerdo con el Banco Mundial, el capital humano en México sólo representa el 54% de la riqueza del País, a diferencia de los demás países de altos ingresos cuyo capital humano representa el 70% de su riqueza, lo que señala la falta de preparación del mexicano en general y la preponderancia que tienen los demás recursos de México. El pueblo se atrasa y las grandes empresas crecen. Además, la industria, la productividad y los salarios mexicanos no han crecido en los últimos años, y, de hecho, han disminuido levemente[3].

Por otro lado, quienes aún critican el tratado, valientemente, añaden el hecho de que el campo mexicano ha sido ocupado por empresas extranjeras y que la producción de muchos frutos de los que más nos sentimos orgullosos (aguacate, jitomate, melón, mango, etc.) está controlada por extranjeros.[4]Mientras que los productos procesados son controlados por enormes monopolios, muchos de ellos, también en manos de extranjeros. Todos estos factores, hacen cuestionables lo “logros” de  México producto del tratado. Por ejemplo, de qué sirve el gran aumento de las exportaciones mexicanas a raíz del tratado, si el 63% de ellas son de la industria automotriz, que pertenece a los extranjeros.

Unknown-2.jpegAhora, con la renegociación del TLCAN, el gobierno de México parece aceptar la culpa y se muestra débil en las exigencias de Trump. México ya no tiene nada más que ofrecer en ese tratado, porque ha malbaratado su fuerza de trabajo a cambio de fabricar competitividad, y con ello condena a la pobreza a su pueblo. Mientras tanto, los gobiernos de Canadá y Estados Unidos señalan cínicamente esta trampa, y exigen de México mayores salarios para que no atraiga a las empresas con mano de obra regalada. Ellos están conscientes de que esa estrategia termina por empobrecer a los mexicanos y deja sin empleo a sus connacionales, pero no aceptan que el sistema está diseñado para funcionar así, y que sí México pudiera mejorar los salarios el tratado ya no tendría ningún beneficio para nuestro país: sería como pactar la libre entrada de mercancías extranjeras sin la posibilidad real de que algún producto con un mínimo contenido mexicano se venda en el extranjero.images.jpeg

Si los acuerdos comerciales le sirven bien a otras naciones, es porque ellas han preparado industrias fuertes, con empresas sólidas capaces de competir con sus semejantes extranjeros.  En los negocios cesa la buena fe, no se le puede pedir a las empresas que no se aprovechen de la pobreza de otros países, lo que sí se puede hacer es preparar a nuestro país, impulsar la industria y el campo mexicanos, mejorar la educación y preparación de los obreros y profesionistas mexicanos, todo con tal de que México entre en los negocios con la misma fortaleza de sus socios, para no ser devorado. Así que el primer país que debería renunciar al  TLCAN es México, para desarrollarse en su interior y así poder competir con Estados Unidos y Canadá, en lugar de fabricar competitividad artificial dejando toda la carga a su fuerza laboral.

[1]http://cnnespanol.cnn.com/2017/09/29/record-de-desigualdad-en-estados-unidos-el-1-controla-el-386-de-la-riqueza-del-pais/

[2]https://www.forbes.com.mx/7-datos-que-muestran-la-desigualdad-extrema-en-mexico/

[3]https://www.eleconomista.com.mx/opinion/El-TLCAN-y-sus-consecuencias-20170223-0106.html

[4]https://aristeguinoticias.com/1903/mexico/el-tlc-y-la-destruccion-de-la-economia-mexicana/

 

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