LA REFORMA ENERGÉTICA

Por Alfredo Gutiérrez Maldonado

“El Niño Dios te escrituró un establo

y los veneros del petróleo el diablo.”

Ramón López Velarde

(La suave Patria)

 

La reforma energética debe ser analizada desde las dos áreas económicas que afecta. Por Unknown.jpegun lado la economía del Estado Mexicano y por el otro la economía particular de todos los mexicanos. Esto se debe a que México, entendido como gobierno y como pueblo, se encuentra en el dilema que plantea ser vendedor y consumidor del mismo producto al mismo tiempo. El régimen jurídico que México impuso a los recursos energéticos es tal que sólo permite que estos se empleen para beneficiar al pueblo mexicano, de acuerdo con lo que dicta el artículo 27 constitucional, y con base en dicho régimen se procuró dirigir todos los recursos producto del petróleo al presupuesto del Estado mexicano, pensando que éste emplearía dichos recursos en el beneficio del pueblo. Además, se impidió la entrada de empresas extranjeras o particulares a la explotación de los hidrocarburos mexicanos, para asegurar que el Estado mexicano obtuviera la totalidad de las ganancias de la explotación del petróleo. Entonces, este régimen que se construyó desde el constituyente de 1917, pasando por la expropiación petrolera y a lo largo de varias reformas durante el siglo XX que endurecían cada vez más la ley para garantizar el monopolio del Estado mexicano en el sector energético, generó vicios en la economía mexicana.

En primer lugar el Estado Mexicano administró irresponsablemente los recursos que obtenía, y esto permitió dispendios y corrupción. El dinero jamás se usó en nada que valiera la pena, y no estamos hablando de una época remota sino de una era que incluso abarcó el sexenio de Vicente Fox cuando el pozo Cantarrell alcanzó su apogeo.[1]No sólo hablamos del dinero que se perdía a causa de la corrupción, sino también de las grandes cantidades que se emplearon para mantener al Estado completo utilizando las ganancias netas del petróleo. En 2012 los impuestos que PEMEX pagaba a Hacienda cubrieron una tercera parte del presupuesto Federal,[2]mientras que en 2017 cubrieron cerca del 16% de dicho presupuesto.[3]A esta lista debemos sumar el dinero que se desviaba para asuntos electorales y el dinero que se ha empleado en el Sindicato de PEMEX. Por otro lado, y en el ánimo de beneficiar al pueblo con la abundancia del petróleo, se subsidió el precio de los combustibles para mantenerlos bajos que, según algunos especialistas, benefició a los hogares de mayores ingresos que consumen cerca del 70% del total de esa gasolina subsidiada.[4] Y por si fuera poco, el hecho de que el Estado se sostenga con los ingresos de PEMEX, automáticamente libera en buena medida a los ciudadanos de una parte de la pesada carga tributaria. En resumen, la administración de los recursos producto del petróleo benefició al Estado y al pueblo mientras abundó el petróleo.

Fue en el gobierno de Calderón, cuando comenzó la discusión respecto a la inminente disminución del petróleo que se extraía de las aguas someras mexicanas, es decir, el “petróleo fácil” que sale de aguas poco profundas. En esos años se anunció que Cantarrell comenzaba su declive, y que la única forma de seguir encontrando petróleo sería explorando aguas profundas del Golfo de México. Así, el entonces candidato a la presidencia, Enrique Peña Nieto, proponía, como el resto de la clase política de Derecha, permitir la inversión privada en la exploración y extracción de dicho petróleo. Algunas de sus premisas eran que sólo las empresas privadas extranjeras tenían la capacidad técnica y los recursos económicos para realizar exploraciones en aguas profundas, que al Unknown-1.jpegintervenir capital privado PEMEX ya no absorbería todos los costos que implica explorar el mar profundo, que el capital privado generaría riqueza y empleos en México, que aumentaría la cantidad de petróleo que se extrae (aumentando así las ganancias y el crecimiento económico) e incluso se atrevieron a prometer que la entrada de capital extranjero al sector energético disminuiría los costos de la gasolina y el gas.

Peña ganó la elección, y entonces comenzó una campaña de desprestigio contra la paraestatal PEMEX. Se anunció con alarma la disminución de las utilidades de la paraestatal;[5]se exageró su falta de recursos para impulsar más exploraciones en busca de petróleo y desarrollar una industria petroquímica, ocultando el hecho de que Hacienda siempre ha desangrado a PEMEX con impuestos para cubrir el presupuesto Federal  y por ello no tenía recursos; se omitía el hecho de que, sin importar el precio internacional del petróleo, PEMEX siempre obtiene grandes ganancias por la venta de cada barril; incluso ocurrió una extraña explosión en las instalaciones de PEMEX en la Ciudad de México, por una inexplicable acumulación de gas, que le costó la vida a 37 personas y que ni siquiera se supo si fue un accidente o un hecho provocado.[6]

La reforma energética de Peña salió adelante, pero en el fondo no atacaba los verdaderos obstáculos de PEMEX, como la dependencia del Estado a las utilidades de la paraestatal, la mala administración, además de la corrupción que seguiría absorbiendo ganancias del petróleo. Por esa razón la reforma sólo podía despertar desconfianza. La reforma se presentó con optimismo y beneficios que si no se dieron cuando PEMEX estaba en su apogeo, menos podrían presentarse en ese intento de “rescate”.

Entonces, la reforma fue promocionada con todas sus virtudes pero ocultando sus defectos, y uno de sus defectos resultó fatal para el gobierno de Peña. La entrada de particulares a competir frente a PEMEX en la distribución  y comercialización de gasolina, implicó la necesaria terminación del subsidio que mantenía el equilibrio entre los intereses del Estado y del pueblo. El pueblo recibió el golpe con saqueos y desorden, y probablemente sea una de las causas que impedirá que el PRI gane la elección presidencial de 2018.

Para colmo de males, la reforma energética avanzó con lentitud. En 2014 los precios del petróleo se desplomaron, lo que puso en aprietos el presupuesto de la Federación, y probablemente alentó la llegada de capital extranjero a México para invertir en la materia. Además, si el lector consulta la explicación que de la reforma energética publicó Unknown-2.jpegel gobierno en 2013,[7]notará que los objetivos planeados no se cumplieron ni remotamente: para el 2018 el gobierno de Peña Nieto esperaba incrementar la cantidad de barriles de petróleo que se extraen al día a 3 millones, pero hoy sólo se extraen dos millones, es decir, medio millón menos que antes de la reforma, también pretendían incrementar el crecimiento económico en un punto porcentual, pero eso evidentemente no se logró, y la disminución del precio del gas tampoco se dio. Sin embargo, en el supuesto de que la reforma continuara en pie alguno años más ¿podría generar buenos resultados en el futuro? Lo más probable es que no, porque las condiciones del País harán nulos los beneficios que la reforma pudiera generar.

En primer lugar, los precios del petróleo aumentarán poco a poco. Esto incrementará los ingresos de PEMEX, y como los subsidios a las gasolinas serán disminuidos gradualmente, también se dejarán de “malgastar” las ganancias extra de PEMEX. Además, suponiendo que las empresas que participen en la exploración tengan éxito, generarán ganancias para el país. Entonces, los recursos a disposición del Estado aumentarán, pero eso no implica que esa inmensa cantidad de recursos se empleen correctamente, y con los niveles de corrupción que hemos visto en los últimos años, sólo un iluso podría esperar que el Gobierno administre correctamente esas millonarias cantidades.

Desde que se propuso la reforma, jamás dijeron en qué se emplearían los recursos adicionales que dicha reforma produciría. La opacidad en este punto es lo peor, porque da pié a la suspicacia.  No sólo nos debe preocupar la corrupción o el despilfarro. Si, hipotéticamente, la reforma tuviera éxito, en el largo plazo podríamos apreciar el verdadero objetivo de la reforma: prolongar la dependencia del país en el petróleo. En 2016 las exportaciones petroleras de México representaron el 5% del total de lo exportado, mientras que en 1982, las exportaciones petroleras representaron el 72% del total de las exportaciones mexicanas[8], esto refleja la disminución de la dependencia de México al petróleo, pero al aumentar los precios del mismo y si aumenta la cantidad de petróleo extraído, poco a poco, regresaríamos a la dependencia a los hidrocarburos. Por más innovadora que parezca la reforma de Peña, en el fondo es más retrograda de lo que parece.

Lo anterior no se puede tomar a la ligera, porque el petróleo dejará de ser la principal fuente de energía muy pronto y la dependencia al petróleo nos haría repetir la historia de los últimos 50 años. Comúnmente se asocia la dependencia del país al petróleo con los proyectos económicos de la izquierda mexicana.[9]Pero con el modelo del gobierno de Peña, corremos un mayor peligro de regresar a la dependencia. Si México fue dependiente, es porque hemos vendido petróleo al extranjero para cubrir el presupuesto del gobierno. En cambio, si el petróleo se empleara en producir gasolina en México para México, la dependencia del gobierno quedaría en el olvido, y el único beneficiado dependiente sería el pueblo consumidor en México. De alguna manera, los proyectos de izquierda y derecha nos terminan arrastrando a alguna forma de dependencia del petróleo, y la derecha siempre ha considerado que quienes consumen más gasolinas deben absorber el gasto completo por ello, pero nunca toman en cuenta que si las clases medias del país consumen más gasolina es, en buena medida, porque con ella mueven sus negocios, los cuales generan empleos y riqueza para el país. Si la decisión está entre obtener recursos para sostener la inmensa, corrupta e ineficiente burocracia del Estado, o bien, generar energéticos que impulsen el mercado interno de México, la respuesta correcta es, absurdamente, obvia.

images.jpegLa reforma energética desata una fuerte controversia en este momento, y esto es así porque las últimas décadas la economía mexicana ha dependido crucialmente del petróleo y porque en el futuro podría no haber suficiente petróleo para sostener al país. El dilema, sin embargo, no debería ser cómo obtendremos petróleo en el futuro, sino como podremos sustituir esta fuente de energía y sobre todo como podemos acabar con la terrible dependencia que nuestra economía padece del petróleo. No cabe duda que en nuestras circunstancias es necesaria una verdadera reforma energética, que sólo puede ir acompañada de una reforma administrativa (que sería mucho más difícil), pero no debemos perder de vista que el petróleo ya no puede ser la principal fuente de riqueza de nuestro país. Es evidente que tanto el gobierno que administra como el pueblo que consume (pero sobre todo el gobierno) han abusado del petróleo, y han construido un País cuya estabilidad económica era artificial. Los logros del siglo XX, que se atribuye el PRI con orgullo son, en buena parte, producto del petróleo y no precisamente de un esfuerzo real de la Nación, y en ese sentido el petróleo ha operado en nuestra contra, porque nos volvió dependientes. Como el oro de América que España despilfarró, México ha seguido los pasos de España y, al igual que ella, enfrentaremos una grave crisis cuando el oro negro se acabe definitivamente.

Al final, si encontramos una mejor fuente de riqueza para México, que no sea el petróleo sino algo más cercano a la industria y la tecnología, y si nos enfocamos en desarrollar las energías renovables la reforma energética será la menor de nuestras preocupaciones y superaremos el atraso que tenemos respecto a las naciones desarrolladas.

Fuentes

[1]http://www.milenio.com/negocios/Cantarell-produccion-petroleo-plataforma-aguas_profundas_0_194980710.html

[2]http://www.jornada.unam.mx/2012/08/05/economia/023n1eco

[3]http://ciep.mx/los-ingresos-petroleros-del-sector-publico-en-2016-y-2017/

[4]https://expansion.mx/economia/2017/01/02/hechos-y-dichos-en-torno-al-aumento-de-la-gasolina

[5]https://aristeguinoticias.com/1308/mexico/reforma-a-pemex-enfrenta-a-amlo-y-coldwell/

[6]http://www.excelsior.com.mx/2013/02/05/nacional/882675

[7]https://www.gob.mx/cms/uploads/attachment/file/10233/Explicacion_ampliada_de_la_Reforma_Energetica1.pdf

[8]https://www.reporteindigo.com/reporte/vuelve-la-dependencia-al-petroleo-crecimiento-desarrollo-expectativas-hidrocarburos/

[9]https://www.elmexicanodigital.com/politica/advierte-wsj-que-amlo-trama-conmocion-petrolera/

 

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s